El líder chino Xi Jinping llegó a Washington DC la tarde de este miércoles 23 de septiembre para la primera visita de Estado tras más de una década. El presidente Donald Trump encabezó el recibimiento del mandatario asiático, en medio de un fuerte dispositivo de la recepción.
Trump y su esposa Melania esperaron en la Base Conjunta Andrews por el arribo del avión que transportó al líder chino y a su esposa, la primera dama Peng Liyuan.
En una inusual recepción encabezada por el presidente de Estados Unidos, se desplegó una enorme alfombra roja de al menos 30 metros a la llegada de Xi Jinping.
Xi vuelve a la capital de Estados Unidos para la primera visita de Estado en más de una década y, más seguro que nunca, busca estabilidad, aun mientras las dos mayores economías del mundo compiten en todo, desde la Inteligencia Artificial hasta las ambiciones espaciales y la influencia global. Se prevé que Xi inste a la cooperación con Estados Unidos por el bien del mundo.
“En 2015, China todavía era una potencia en ascenso, que ascendía profunda y rápidamente, pero ascendía de manera innegable”, señaló Mira Rapp-Hooper, investigadora visitante del Centro de Estudios de Política Asiática de la Brookings Institution. Ahora, “China ya ha ascendido”.
Ambas economías han crecido notablemente durante la década y, aunque Estados Unidos aún mantiene una sólida ventaja, lo importante es que Beijing ha adquirido las capacidades para contener a Estados Unidos y “la voluntad de usar esas capacidades”, señaló Sun Yun, directora del programa sobre China del Stimson Center, un grupo de analistas con sede en Washington.
Eso quedó en evidencia el año pasado, cuando China igualó los enormes aranceles del 125% del presidente Donald Trump, casi congelando el comercio y aprovechando un cuasi monopolio en el procesamiento de minerales críticos, que son cruciales para productos que van desde teléfonos inteligentes hasta aviones de combate, para obligar a Estados Unidos a dar marcha atrás.
“En el pasado, China estaba en desventaja en términos de fuerza y no era un igual frente a Estados Unidos”, manifestó Sun. “Pero ahora se la considera un par casi equivalente”.
Con información de AP



