El presidente de España, Pedro Sánchez, sostuvo una acalorada sesión en el Congreso luego de un enfrentamiento directo con Santiago Abascal, líder del partido ultraconservador Vox, a quien acusó de tener influencias de Estados Unidos e Israel.
Durante su intervención, el mandatario confrontó directamente a Abascal, quien insistentemente lo ha señalado de ceder a las presiones de Marruecos por la crisis migratoria en Ceuta.
Al respecto, Sánchez le indicó: “En todos estos años su aportación a la política solamente ha sido el odio, los insultos y la xenofobia; respecto a los insultos, usted me ha llamado ‘autócrata, dictador’, incluso me llaman ‘perro’, le digo una cosa, a diferencia de usted, yo seré un perro pero no tengo amo”.
Además lo señaló directamente de tener influencia de potencias extranjeras, en respuesta a los señalamientos de Abascal de actuar bajo un supuesto chantaje de Marruecos y de arrastrar presuntos casos de corrupción en su gobierno.
Abascal incluso calificó a Sánchez como “embajador de Marruecos en España” y “traidor”, además de abordar la necesidad de una dimisión de parte del Ejecutivo.
Pedro Sánchez, por su parte, defendió la necesidad de mantener los canales de cooperación con Marruecos, sobre todo en temas como seguridad y control migratorio, por lo que manifestó su intención de sostener una estrecha relación con Rabat, al considerar que el flujo de migrantes hacia Ceuta es un tema de Estado.



