El club de futbol ucraniano Shakhtar Donetsk informó el viernes que tiene un acuerdo para disputar sus partidos de local de la Champions League en el estadio de Chelsea, que durante casi 20 años fue propiedad del oligarca ruso Roman Abramovich.
Shakhtar tendrá al menos cuatro partidos como local en la competición de élite que comienza en septiembre, pero no puede jugar en Ucrania por razones de seguridad durante la invasión militar total de Rusia, que empezó en febrero de 2022.
La guerra iniciada por Rusia también obligó a Abramovich vender a Chelsea ante la presión de las sanciones del gobierno británico. El grupo propietario del club incluye ahora al empresario estadounidense Todd Boehly y a Behdad Eghbali, de Clearlake Capital.
Shakhtar indicó que jugará cuatro partidos como local en la fase principal en Stamford Bridge, el estadio de Chelsea, “sujeto a aprobaciones regulatorias” de la UEFA. Los rivales se decidirán en el sorteo de la competición el próximo jueves en Mónaco.
“Nuestro verdadero hogar es Ucrania, y todos esperamos que muy pronto podamos volver a jugar futbol europeo frente a nuestros propios aficionados”, dijo Shakhtar. “Pero mientras la guerra haga esto imposible, Stamford Bridge es un lugar excepcional para que lo consideremos nuestro hogar en Europa”, versa un comunicado del conjunto ucraniano.



