La Corte Suprema de los Estados Unidos declaró inconstitucional la orden ejecutiva del presidente Donald Trump que pretendía eliminar la ciudadanía por nacimiento para los hijos de migrantes indocumentados o con visas temporales nacidos en territorio estadounidense.
En una decisión dividida de 6 votos contra 3, el tribunal confirmó el fallo de un tribunal federal de Nuevo Hampshire y determinó que los menores nacidos en Estados Unidos de padres sin estatus migratorio regular o con estancia temporal mantienen el derecho a obtener la ciudadanía estadounidense, como lo establece la Decimocuarta Enmienda de la Constitución.
La resolución representa un revés para la política migratoria de Trump, quien sostenía que las personas sin un estatus legal no estaban sujetas a la jurisdicción de Estados Unidos y, por ello, sus hijos no debían acceder automáticamente a la ciudadanía.
Con el fallo, alrededor de 300 mil niños que nacen cada año bajo estas condiciones conservarán ese derecho.
Como contexto, la orden ejecutiva había sido impugnada por diversos estados y organizaciones civiles desde su publicación y fue suspendida en varias instancias judiciales antes de llegar a la Corte Suprema.
Aunque el máximo tribunal rechazó esta medida, en resoluciones separadas sí permitió al gobierno mantener restricciones a solicitudes de asilo en la frontera con México y continuar con la suspensión del Estatus de Protección Temporal (TPS) para migrantes de Haití y Siria.



