El primer ministro canadiense, Mark Carney, afirmó este martes 21 de julio que él y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acordaron intensificar las negociaciones sobre un acuerdo comercial entre Canadá, Estados Unidos y México, un día después de que el republicano anunciara aranceles del 50% sobre la mayoría de los bienes canadienses.
Los comentarios de Carney se produjeron después de que Trump declarara que Canadá ha discriminado injustamente a los automóviles, el alcohol y los productos lácteos estadounidenses. Estaba previsto que los nuevos aranceles entraran en vigor 30 días después del lunes.
“Hablé esta mañana con el presidente de Estados Unidos y acordamos profundizar y acelerar nuestras negociaciones durante las próximas semanas”, señaló Carney en Ottawa.
“Canadá hará todo lo necesario para respaldar nuestros empleos, a nuestros trabajadores, a nuestros agricultores y para hacer a Canadá más fuerte, más independiente y más resiliente”, añadió.
Vale la pena señalar que los aranceles podrían desatar una nueva ola de caos económico, con riesgos de mayor inflación y un mayor deterioro de las relaciones entre dos naciones que antes mantenían vínculos cálidos y estrechos, antes del regreso de Trump a la Casa Blanca. El funcionario del gobierno que anticipó la medida dijo el lunes que Canadá era una de las pocas naciones, aparte de China, que tomó represalias contra los aranceles anteriores de Trump y que debe rendir cuentas.



