El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó a China de haber realizado una operación de interferencia electoral que habría permitido obtener información personal de millones de votantes estadounidenses durante el ciclo electoral de 2020.
Aunque el mandatario estadounidense no presentó pruebas públicas que demuestren sus señalamientos.
Durante un mensaje a la nación este jueves 16 de julio, el mandatario afirmó que documentos recién desclasificados muestran que la República Popular China habría conseguido de manera ilícita datos de aproximadamente 220 millones de electores.
Entre los datos se encuentran: nombres, direcciones, números telefónicos y preferencias partidistas.
“Lo que se cree que es el mayor compromiso de datos electorales de la historia, lo que resultó en la adquisición ilícita por parte de China de 220 millones de archivos de votantes estadounidenses”, declaró Trump.
Además aseguró que la información podría representar una amenaza para la seguridad del sistema electoral estadounidense.
El presidente estadounidense afirmó que la inteligencia de su gobierno detectó una supuesta unidad china dedicada a la explotación de datos y acusó a funcionarios de administraciones anteriores de minimizar la información.
“Nuestras agencias de inteligencia trabajaron para suprimir activamente y minimizar la información sobre la magnitud de la siniestra injerencia electoral de China”, señaló.
Trump también aseguró que otros países como Rusia, Irán y Corea del Norte tienen capacidades para atacar la infraestructura electoral de Estados Unidos y advirtió sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección antes de las próximas elecciones.
“Estamos tomando medidas rápidas para garantizar que los datos sensibles de los votantes estén mejor protegidos, para que nunca más puedan ser comprados, hackeados o robados”, afirmó el mandatario.
Las acusaciones forman parte de una serie de señalamientos que Trump ha realizado desde la elección presidencial de 2020, en la que fue derrotado por el demócrata Joe Biden y cuyo resultado el republicano no reconoció durante meses.
Autoridades electorales y múltiples revisiones realizadas tras esos comicios no encontraron evidencia de un fraude generalizado que hubiera cambiado el resultado.




