El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, reveló que su gobierno intervino junto con la Federación Inglesa de Futbol (FA) para impedir que la FIFA adelantara el horario del encuentro, una posibilidad que se analizaba debido a las condiciones meteorológicas previstas para la Ciudad de México.
“Tuvimos que luchar junto con la FA para que el partido volviera a disputarse en el horario previsto inicialmente”, declaró el mandatario durante un acto en Downing Street.
De acuerdo con medios británicos como The Guardian y la agencia PA Media, la preocupación del gobierno inglés era que disputar el encuentro varias horas antes redujera el tiempo de aclimatación de sus futbolistas a los 2 mil 240 metros de altitud del Estadio Azteca.
Según su juicio, esto representaría una ventaja para la Selección Mexicana. Aunque la FIFA mantuvo el horario original, el juego terminó retrasándose una hora por la activación del protocolo de tormenta eléctrica.
Inglaterra terminó imponiéndose 3-2 al Tricolor para avanzar a los cuartos de final.
Las declaraciones de Starmer llegan apenas un día después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmara que habló con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para solicitar la revisión de la tarjeta roja mostrada al delantero estadounidense Folarin Balogun.
Dicha suspensión posteriormente fue revocada por la Comisión Disciplinaria del organismo.




