El conservador Abelardo de la Espriella se autoproclamó vencedor de las reñidas elecciones presidenciales del domingo pasado en Colombia en el que fue el candidato más votado.
“Comparezco esta noche ante ustedes para anunciar la noticia más importante de mi vida: el pueblo colombiano me ha confiado el honor supremo de servirle como su próximo presidente”, declaró De la Espriella al dar su primer discurso ante miles de simpatizantes que ondeaban banderas de Colombia en Barranquilla, al norte del país. “Sus libertades serán protegidas, sus derechos, aún cuando no hayan votado por mí”, agregó.
De la Espriella, apoyado por el presidente estadounidense Donald Trump, obtuvo 49,66% de los votos, según el 99,98% del conteo preliminar informado por la Registraduría Nacional; mientras el senador Iván Cepeda, aliado del presidente saliente Gustavo Petro, logró 48,70%. La diferencia entre ambos candidatos era de más de 250 mil votos.
Ante este escenario vale la pena preguntarse ¿por qué quieren impugnar los comicios en Colombia?
Iván Cepeda, el candidato presidencial de la izquierda y el favorito de Gustavo Petro, indicó que impugnará 33 mil mesas de votación al denunciar irregularidades en el conteo de votos.
“Hemos llegado a esta última instancia con la más estrecha diferencia en votos que registre cualquier elección de segunda vuelta en la historia electoral colombiana“, dijo respecto del delgado margen de diferencia de votos a favor del candidato de derecha.
“Estamos dispuestos al diálogo, estamos dispuestos a la concertación, siempre y cuando sea respetuosa”, añadió.
Por su parte, el propio Petro indicó que la elección tuvo irregularidades que requieren ser denunciadas y atendidas por autoridades electorales en Colombia y que por ello es necesario impugnar.
Con información de AP



