Acostumbrado a los reflectores mundiales, el presidente estadounidense Donald Trump nuevamente dio de qué hablar en su visita oficial al rey Carlos III y la reina Camila.
El mandatario estadounidense, fiel a su costumbre, rompió con protocolos para hacerse notar en la visita real.
En un primer momento, Trump fue captado al tener un “momento informal” al dar una palmada al glúteo de su esposa, Melania Trump, pese a tener decenas de cámaras sobre sí.
Este episodio ocurrió durante la ceremonia de bienvenida en el Jardín Sur de la Casa Blanca, un momento bochornoso que contrastó con la rigidez del protocolo diplomático.
Luego, un segundo momento de tensión ocurrió cuando el mandatario ‘rompió’ el protocolo al adelantarse bruscamente a la reina cuando esta saludaba a la corte de Trump, situación que causó extrañeza en Camila y el propio rey Carlos.
Luego del momento, la reina Camila ya no saludó a nadie más.



