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Mueren niños en Líbano por ataques de Israel lejos de las líneas del frente de guerra con Hezbolá

Ataques en Líbano.
Ataques en Líbano.Israel ha atacado con frecuencia a presuntos militantes o funcionarios de Hezbolá en sus hogares sin previo aviso
(AP)

BEIRUT (AP) — Jawad Younes, de 11 años, y sus primos jugaban al fútbol en el terreno baldío entre sus casas, como solían hacer. Su hermano pequeño, Mehdi, de 4 años, se había unido a ellos, pero se cansó, así que Jawad lo llevó a casa antes de volver al juego. Minutos después, se produjo un ataque israelí.

El objetivo era la casa del tío de Jawad. La explosión sacudió los edificios y arrojó al suelo a los hermanos de Jawad que estaban en casa. Su madre se apresuró a ayudarlos, pero ya sentía un presentimiento de terror.

“Estaba levantando a mis hijos del suelo de la casa, pero mientras corría a alzarlos, grité: ‘¡Jawad!’”, dijo Malak Meslmani. “Me lo dijo mi corazón”.


Su hijo murió en el ataque del 27 de marzo en Saksakieh. También murió un primo; eran tan unidos que eran como hermanos. Varios otros niños resultaron heridos.

El tío de Jawad también fue asesinado. Era ingeniero de diseño de interiores; Jawad quería ser ingeniero como él. Meslmani lo consideraba un civil. Pero, al igual que muchas familias chiítas del sur del Líbano, eran fieles partidarios del grupo militante y partido político Hezbolá , que se formó en la década de 1980 para luchar contra la ocupación israelí de la zona.

Jawad y su primo se encuentran entre los 172 niños que han muerto —de un total de más de 2 mil 100 personas— a causa de los ataques israelíes en las seis semanas de guerra reanudada entre el país y Hezbolá, respaldado por Irán .


Israel ha atacado con frecuencia a presuntos militantes o funcionarios de Hezbolá en sus hogares sin previo aviso, a menudo en zonas alejadas del frente cuando se encuentran con sus familias, en edificios de apartamentos rodeados de vecinos ajenos al conflicto. El ejército israelí rara vez revela los objetivos de sus ataques, pero afirma que toma medidas para minimizar las bajas civiles —incluidos niños— y culpa a los miembros de Hezbolá por mezclarse con la población civil. Las familias de los niños fallecidos acusan a Israel de cometer crímenes de guerra debido al elevado número de víctimas civiles.

Según cifras procedentes de Israel, al menos dos civiles israelíes —ambos adultos— y 13 soldados han muerto en la guerra actual contra Hezbolá. Uno de los civiles falleció a causa de disparos israelíes erróneos.

En respuesta a preguntas de Associated Press, el ejército israelí no negó que hayan muerto niños en sus ataques en el Líbano, pero afirmó haber atacado instalaciones y militantes de Hezbolá. El ejército asegura haber matado a cientos de operativos de Hezbolá, pero ha aportado escasas pruebas para respaldar esta afirmación.

Según el derecho internacional que rige los conflictos armados , nunca es legal atacar directamente a civiles, pero los daños colaterales —los daños a civiles al atacar un objetivo militar— están permitidos si son proporcionales a las ganancias militares previstas de un ataque determinado.

El ejército israelí declaró a la agencia AP que sus ataques se ajustan a la ley, incluidos “los principios de distinción, proporcionalidad y la adopción de precauciones”.

NIÑOS APLASTADOS BAJO SUS PROPIAS CASAS

A las 2 de la madrugada del 12 de marzo, Taline Shehab, que habría cumplido 4 años el mes pasado, dormía cuando varios misiles impactaron en el apartamento situado encima del suyo en el edificio familiar de Aramoun, a unos 20 km al sur de Beirut, provocando su derrumbe. Taline y su padre fallecieron; su madre resultó gravemente herida.

Aramoun es una zona de composición religiosa mixta que generalmente se consideraba segura, aunque había sido blanco de ataques aéreos en la anterior guerra entre Israel y Hezbolá, en 2024.

El padre de Taline, Mohamad, era operador de drones y productor de vídeo, y solía trabajar con el ejército libanés y en producciones televisivas de gran repercusión. Junto con su esposa, Nathalie, dirigía una empresa de moda; Taline aparecía con frecuencia en sus redes sociales.

“Eran una familia muy unida. Su vida diaria giraba en torno a su hija”, dijo Ali Shehab, hermano de Mohamad.

Taline “tenía mucha personalidad”, dijo. “Estaba muy apegada a su padre. Le encantaba estar cerca de él” y “no le gustaba compartirlo con nadie”.

Se consuela pensando que “quizás Dios eligió a Mohammed y Taline porque están muy unidos”.

El Dr. Ghassan Abu Sitta, quien ha trabajado extensamente en Gaza y Líbano y dirige una iniciativa que trata a algunos de los niños más gravemente heridos por la guerra en el Centro Médico de la Universidad Americana de Beirut, dijo que, al igual que Taline, la mayoría de los casos que ha visto son de “niños aplastados bajo los escombros de sus propias casas”.

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