No habían pasado ni 24 horas desde que Estados Unidos e Irán anunciaron al mundo el cese del fuego cruzado en Medio Oriente cuando este miércoles, 8 de abril, Israel lanzó un vendaval de ataques contra Líbano.
Israel se lanzó, sin previo aviso, contra varias zonas comerciales y residenciales de Beirut. Al menos 180 personas murieron y cientos más resultaron heridas en uno de los días más mortíferos en la más reciente guerra entre Israel y el grupo Hezbolá, el objetivo de Benjamin Netanyahu, primer ministro israelí.
Lo que preocupa al mundo no sólo es el ataque de Israel, sino que su andanada militar amenaza con descarrilar lo que el propio vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, calificó como un “frágil” acuerdo entre Washington y Teherán.

“La agresión contra Líbano es una agresión contra Irán”, escribió en X el general Seyed Majid Mousavi, comandante aeroespacial de la Guardia Revolucionaria de Irán, al tiempo que advirtió que las fuerzas iraníes preparan una “respuesta contundente”, aunque no reveló más detalles.
En respuesta, Irán, aliado de Hezbolá, cerró de nuevo el estrecho de Ormuz, lo que sembró dudas sobre si se mantendrá un alto el fuego —ya de por sí precario— para poner fin a más de un mes de guerra.
Por su parte, la Casa Blanca exigió la reapertura de Ormuz y señaló que el presidente Donald Trump se opone a peajes para que transiten los barcos por el estrecho, como lo planteó Teherán como represalia contra Netanyahu.
La situación abre una ventana no sólo a que las complejas negociaciones entre ambas partes se terminen desmoronando y se reavive el conflicto que inyecta nerviosismo al sector energético mundial, además abre otro frente de ataque del gobierno israelí. En este marco, en Nación321 te contamos sobre los conflictos bélicos de Israel con otros países... y grupos.
GUERRA CONTRA IRÁN, UN CONFLICTO QUE NO SE HA TERMINADO
La guerra entre Israel, Estados Unidos e Irán es el resultado de décadas de rivalidad política, religiosa y militar, agravada por la intención de eliminar el programa nuclear iraní y por el apoyo de Irán a grupos armados enemigos de Israel, hasta escalar en los últimos años a enfrentamientos directos.
En 2024, Irán lanzó cientos de misiles contra Israel entre abril y octubre, como represalia directa por las acciones militares israelíes que mataron a altos mandos iraníes.
Israel respondió atacando instalaciones militares iraníes. Fue la primera vez que ambos países se atacaron directamente a gran escala, en el que sería el antecedente de las hostilidades entre ambas partes.
La ‘Guerra de los Doce Días’, como la nombró el presidente Donald Trump, se desarrolló del 13 al 24 de junio de 2025, cuando Israel bombardeó instalaciones nucleares iraníes, y el gobierno de Irán respondió con más de 150 misiles y 100 drones contra Israel.
Esto marcó el paso de una guerra indirecta a un enfrentamiento militar abierto, impactando en instalaciones militares y nucleares. Con apoyo de Estados Unidos, Israel buscó frenar el programa nuclear iraní, dejando cientos de muertes, principalmente en Irán.

El 28 de febrero de 2026, Estados Unidos e Israel lanzaron una gran ofensiva contra Irán, quien respondió con misiles contra Israel y ataques contra bases militares estadounidenses en el Golfo Pérsico.
El 28 de febrero tras un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel, murió el ayatolá Alí Jamenei, líder supremo de Irán.
Actualmente el conflicto ha avanzado por una zona clave del comercio mundial, el Estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca del 20% del petróleo del planeta.
Lo anterior ha provocado una crisis energética y económica global, con aumento drástico de precios, parálisis comercial y alto riesgo de conflicto bélico, el hundimiento de barcos por parte de EU y el bloqueo de miles de navíos, afectando gravemente a Asia y Europa.
De momento las hostilidades entre ambos flancos están en pausa, en una especie de tranquilidad sostenida ‘con alfileres’.
ENFRENTAMIENTO CON HAMAS Y EL GENOCIDIO NO RECONOCIDO
El 7 de octubre de 2023, el grupo armado Hamas lanzó un ataque sorpresa contra Israel. Más de mil 200 personas murieron y unas 250 fueron tomadas como rehenes.
La respuesta israelí fue inmediata y prolongada: Benjamín Netanyahu declaró la guerra y la Franja de Gaza fue bombardeada sin descanso, en un asedio de noche y de día que encendió alarmas internacionales.
Escuelas, hospitales y refugios fueron destruidos. Organismos internacionales denunciaron que Israel utilizó el hambre como arma de guerra, bloqueando la entrada de alimentos y medicinas, dejando a miles de humanos a la deriva.
Naciones Unidas y varias organizaciones humanitarias comenzaron a hablar de “genocidio”, una palabra que durante meses los gobiernos occidentales evitaron pronunciar... y que nunca ha sido reconocida por Israel.
A mediados de 2025, Donald Trump, asumió un papel de mediador que pocos anticiparon. En julio, expresó su preocupación por “el hambre de los niños en Gaza” y pidió a Netanyahu “asegurar que reciban comida”.
Semanas después, presentó un plan de paz de 20 puntos, que incluía la liberación de rehenes, el desarme de Hamas, la retirada parcial de tropas israelíes y garantías de seguridad para ambas partes.
Aunque el documento fue recibido con escepticismo, Hamas anunció su disposición a negociar bajo esas condiciones, lo que abrió un canal diplomático inédito.
Las conversaciones se trasladaron a Egipto, con la participación de mediadores de Qatar, Turquía y Estados Unidos. Desde allí, Trump anunció en redes sociales: “Israel y Hamas acordaron la primera fase de un plan de paz. Todos los rehenes serán liberados y las tropas israelíes se retirarán a una línea acordada”.

Pese al tono triunfal, las negociaciones continuaron con cautela. Los informes sobre genocidio publicados por la ONU en septiembre de 2025 y el llamado de más de 50 países árabes e islámicos a sancionar a Israel terminaron por aislar diplomáticamente al gobierno de Netanyahu, que finalmente aceptó firmar el acuerdo, el viernes 10 de octubre.
El conflicto dejó un saldo estimado de más de 67 mil palestinos muertos y marcó a una generación con imágenes de hambre, destrucción y desplazamiento masivo.
ISRAEL CONTRA HUTÍES EN YEMEN, UN FRENTE ABIERTO
Otro de los grupos a los que el gobierno de Netanyahu quiere eliminar es al de los hutíes de Yemen.
A finales de marzo, Israel fue atacado con misiles por rebeldes hutíes en Yemen, respaldados por Irán.
Los hutíes afirmaron haber disparado una andanada de misiles contra “sitios militares israelíes sensibles” en el sur de Israel. Netanyahu y su ejército también respondieron con ataques que, de momento, no han prosperado en intensidad.
Es importante recordar que los hutíes son una parte crucial del llamado “Eje de la Resistencia” de Irán, que incluye a grupos armados en Líbano, Irak y los territorios palestinos.

Controlan Saná, la capital yemení, y gran parte del norte del país, y desde 2014 libran una guerra civil contra el gobierno local reconocido internacionalmente y respaldado por una coalición liderada por Arabia Saudí.
A diferencia de Hezbolá, en Líbano, y de los grupos armados en Irak, los hutíes en Yemen se habían contenido durante un mes desde que Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán el 28 de febrero.
Desde noviembre de 2023 hasta enero de 2025, los hutíes atacaron más de 100 buques mercantes con misiles y drones, hundieron embarcaciones y mataron a marineros, y también lanzaron proyectiles contra Israel. Afirmaron que sus ataques eran, también, en apoyo de Hamas durante la guerra en Gaza.
Estados Unidos e Israel respondieron con una dura campaña aérea en las zonas de Yemen controladas por los hutíes, en la que murieron muchas personas, incluida la mayor parte del gabinete aliado del grupo en Saná.
El presidente Donald Trump detuvo los ataques de Estados Unidos contra los hutíes tras un acuerdo en el que los rebeldes dejaron de atacar barcos en el mar Rojo.
GOLPETEO A SIRIA, EN MEDIO DE LA CAÍDA DE AL ASSAD
Israel también ha sostenido batallas contra Siria. Luego de la caída del régimen de Bashar Al-Assad en diciembre de 2024, el gobierno de Netanyahu aprovechó la situación del país para llevar a cabo cientos de ataques.
No sólo lanzó ataques aéreos contra Siria, también trasladó tropas israelíes a una zona desmilitarizada de los Altos de Golán, lo que a su vez amplió la extensión de territorio sirio bajo su control de aproximadamente 400 kilómetros cuadrados.
En una declaración, el Ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, dijo que los ataques tenían como objetivo “destruir capacidades estratégicas que amenazan al Estado de Israel”.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) dijeron que habían atacado una amplia gama de objetivos —incluidos aeródromos, vehículos militares, armas antiaéreas y sitios de producción de armas— en la capital siria, Damasco, así como en Homs, Tartus y Palmira.

Israel indicó que sus ataques respondían a una legítima defensa de la seguridad de sus ciudadanos, al indicar que había preocupaciones por un supuesto arsenal de armas químicas propiedad de Bashar Al Assad, sin embargo nunca quedó claro si estas armas existían, ni dónde estaban almacenadas.
En este marco, diferentes países lamentaron que Netanyahu aprovechaba el momento de debilidad política y desconcierto social de Siria para debilitar a un adversario de larga data.
Israel tiene un largo historial de apoderarse de territorios durante guerras con sus vecinos y ocuparlos de forma indefinida alegando preocupaciones de seguridad.
ISRAEL, UNA HISTORIA CONSTRUIDA A COSTA DE SANGRE RIVAL
De manera histórica y sistemática, la memoria del Estado de Israel, desde su fundación en 1948, ha estado marcada por una serie de conflictos bélicos significativos con sus vecinos árabes y diversos grupos regionales. Estos son algunos de sus enfrentamientos más relevantes y sangrientos.

Guerra de Independencia (1948)
Tras la resolución de la ONU para la partición de Palestina, cinco naciones árabes (Egipto, Jordania, Siria, Irak y Líbano) invadieron el recién proclamado Estado de Israel, aunque el nuevo Estado sobrevivió a los ataques y además logró expandir el territorio que originalmente fue otorgado.
Crisis de Suez (1956)
A mediados de los años 50, Israel invadió la península del Sinaí, con el apoyo de Francia y el Reino Unido, después de que Egipto nacionalizara el Canal de Suez y bloqueara el paso a barcos israelíes, aunque luego de presión internacional, los israelíes abandonaron el objetivo pero lograron la reapertura del estrecho de Tirán, que comunica las aguas del mar Rojo septentrional con el golfo de Áqaba.
Guerra de los Seis Días (1967)
En un ataque preventivo ante la movilización de tropas egipcias, sirias y jordanas, Israel lanzó una ofensiva relámpago. En solo seis días, Israel tomó control de la Península del Sinaí, la Franja de Gaza, Cisjordania, Jerusalén Este y los Altos del Golán, y es recordado por ser el conflicto que prácticamente delineó la geografía actual de la región.
Guerra de Yom Kipur (1973)
Egipto y Siria lanzaron un ataque sorpresa durante la festividad judía más sagrada, el Yom Kipur o ‘Día de la Expiación’, con la intención de recuperar los territorios perdidos en el 67. Israel pudo contraatacar y el conflicto derivó en los Acuerdos de Camp David, con los que se estableció que Israel abandonaría el Sinaí por completo, incluido el desmantelamiento de las colonias instaladas, devolviendo la plena soberanía a Egipto, firmándose la paz seis meses más tarde.
Guerra del Líbano (1982)
Israel invadió el sur del Líbano con la intención de expulsar a la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), que lanzaba ataques desde allí; este grupo huyó hacia Túnez, pero abrió la puerta para el surgimiento de Hezbolá.
Segunda Guerra del Líbano (2006)
Un conflicto de 34 días contra Hezbolá, iniciado tras el secuestro de dos soldados israelíes en la frontera norte terminó con un alto el fuego mediado por la ONU (Resolución 1701), estableciendo una zona desmilitarizada en el sur del Líbano, custodiada por cascos azules, fuerzas militares y policiales de Naciones Unidas, aportadas por países miembros, que operan en misiones de paz para proteger civiles, mantener la seguridad y fomentar la estabilidad.
Con información de AP



