El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, advirtió que “no existe ningún objetivo militar que justifique la destrucción total de infraestructura civil ni el daño deliberado a la población civil”, en medio del aumento de tensiones en Medio Oriente.
A través de su portavoz, Stéphane Dujarric, el organismo expresó su preocupación por recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en las que se ha referido a posibles consecuencias extremas para Irán, incluso aludiendo a la desaparición de “toda una civilización”.
“Al secretario general le preocupan profundamente las declaraciones de ayer y esta mañana, declaraciones que sugieren que todo un pueblo o una civilización entera podría tener que soportar las consecuencias de decisiones políticas y militares”, señaló el portavoz en conferencia.
Dujarric subrayó que este tipo de planteamientos contravienen el Derecho Internacional, al advertir que “la destrucción de infraestructura civil, los ataques contra civiles y amenazas” en ese sentido constituyen violaciones a dichas normas. Añadió que la determinación de posibles delitos dependerá de los hechos que eventualmente ocurran, al tiempo que expresó el deseo de que las amenazas no se materialicen.
En este contexto, Naciones Unidas reiteró su llamado a privilegiar la vía diplomática. “Los conflictos terminan cuando los lideres elijen el diálogo en lugar de la destrucción”, sostuvo.
Asimismo, Guterres urgió a restablecer “inmediatamente” la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, al advertir sobre sus implicaciones globales. “Los más pobres y vulnerables del mundo no pueden respirar si el estrecho está bloqueado”, afirmó.
Las declaraciones se dan en el marco del ultimátum planteado por Washington a Irán, lo que ha incrementado la preocupación internacional por una posible escalada del conflicto en la región.



