El Canal 13 de Israel activó un reloj de cuenta regresiva en su programación en previsión del plazo fijado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que Irán atienda sus exigencias en torno al estrecho de Ormuz, lo que generó una ola de reacciones en redes sociales.
La transmisión, que muestra el tiempo restante rumbo al límite impuesto por Washington, ocurre en un contexto de alta tensión internacional, luego de que el mandatario estadounidense advirtiera que el país iraní podría enfrentar ataques si no hay avances antes del vencimiento del ultimátum.
El uso de un conteo regresivo por parte de la televisora israelí fue ampliamente criticado por internautas, quienes consideraron que el tratamiento del tema como un evento televisivo trivializa la gravedad del conflicto. Algunos usuarios señalaron que se presenta como un espectáculo mediático pese a que se trata de una situación con implicaciones bélicas que podrían acabar en genocidio.
Las críticas también incluyeron señalamientos sobre el tono de la cobertura, al considerar que reduce un escenario de posible escalada militar —con riesgos para la población civil— a un formato de expectativa televisiva.



