La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de Estados Unidos (NASA, por sus siglas en inglés), compartió este viernes 3 de marzo las primeras imágenes de la Tierra tomadas desde la nave Orión, que transporta a cuatro astronautas en la misión Artemis II, con dirección a la Luna.
Con el mensaje “buenos días mundo”, la NASA compartió la primera imagen de la Tierra, capturada a través de una de las ventanillas de la nave.
En ella se aprecia al planeta a medias.
“Tenemos nuevas y espectaculares imágenes de alta resolución de nuestro planeta natal, en las que todos miramos a través de la ventana de la cápsula Orión a nuestros astronautas de Artemis II mientras continúan su viaje a la Luna”, dijo la NASA.
Sin embargo el tema no quedó ahí y, más tarde, apareció una nueva fotografía en que la se puede ver completamente una cara de la tierra.
“Vemos nuestro planeta en su totalidad, iluminado por espectaculares tonos azules y marrones. Incluso una aurora verde ilumina la atmósfera. Somos nosotros, juntos, observando el viaje de nuestros astronautas a la Luna” señaló la NASA.
Además, en la víspera, la NASA difundió un video obtenido desde las ventanas de la cápsula Orión, donde la Tierra aparece como una media luna rodeada por gradaciones azules y marrones de la atmósfera.
TODO LO QUE DEBES SABER DE LA MISIÓN ARTEMIS II
El programa Artemis II de la NASA no es sólo un viaje de ida y vuelta al espacio, sino el resultado de años de trabajo de una misión que marcará el regreso de vuelos tripulados alrededor de la Luna tras más de medio siglo.
El nombre no es casualidad, en la mitología, Artemisa es la hermana gemela de Apolo y la diosa de la Luna, por eso, esta misión hará historia:
Llevará a la primera mujer y a la primera persona de color a la superficie lunar.
El lanzamiento de Artemis II fue este 1 de abril, desde el Centro Espacial Kennedy, de Florida, Estados Unidos.
¿POR QUÉ EN ESTA OCASIÓN NO SE PISARÁ LA LUNA?
Artemis II no contempla un alunizaje, es decir un descenso controlado y posado de una nave espacial en la superficie de la Luna.
La trayectoria está diseñada para que la nave rodee el satélite natural y regrese a la Tierra en un viaje estimado de 10 días, lo que permitirá evaluar el comportamiento del sistema durante todo el trayecto.
Ese recorrido servirá para medir el desempeño del cohete, la nave y los sistemas de soporte en un entorno operativo completo, un paso necesario antes de ejecutar misiones con objetivos más complejos como el alunizaje.





