Gran Bretaña acusó a Irán este jueves 2 de abril de mantener a la economía mundial como rehén mientras diplomáticos de más de 40 países celebraban conversaciones sobre maneras de reabrir el estrecho de Ormuz, una ruta marítima vital estrangulada por la guerra entre Estados Unidos e Israel contra el país musulman.
Estados Unidos no asistió a la reunión virtual, que se produce después de que el presidente Donald Trump dejó en claro que considera que asegurar la vía navegable no es tarea estadounidense. Trump también ha menospreciado a los aliados europeos por no respaldar la guerra y renovó sus amenazas de sacar al país norteamericano de la OTAN.
La secretaria de Relaciones Exteriores del Reino Unido, Yvette Cooper, afirmó que las conversaciones, centradas en medios políticos y diplomáticos más que militares, mostraban “la fuerza de nuestra determinación internacional” para reabrir el estrecho.
“Hemos visto a Irán secuestrar una ruta marítima internacional para mantener a la economía global como rehén”, expresó Cooper al inicio de la reunión. Indicó que los aumentos “insostenibles” de los precios del petróleo y los alimentos estaban “golpeando a los hogares y a las empresas en todos los rincones del mundo”.
ESTADOS UNIDOS RESPONDE CON FUERTE MENSAJE
En un discurso televisado la noche del pasado miércoles 1 de abril, Trump dijo que los países que dependen del petróleo que fluye por el estrecho de Ormuz “deben agarrarlo y apreciarlo”, porque Estados Unidos no lo hará.
Ningún país parece dispuesto a intentar abrir el estrecho por la fuerza mientras los combates continúan e Irán puede atacar embarcaciones con misiles antibuque, drones, lanchas de ataque y minas.
Mientras tanto, más de tres decenas de países, entre ellos el Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Canadá, Japón y los Emiratos Árabes Unidos, han firmado una declaración en la que exigen que Irán detenga sus intentos de bloquear el estrecho y se comprometen a “contribuir a los esfuerzos apropiados para garantizar un paso seguro” por la vía navegable.
Cooper dijo que los más de 40 países en la reunión debatieron “medidas de planificación diplomática e internacional” para asegurar que el estrecho pueda reabrirse de forma segura, y acciones para garantizar la seguridad de 20 mil marinos en 2 mil barcos atrapados por el conflicto.




