La guerra en Medio Oriente entre Irán e Israel continuó este domingo 8 de marzo con nuevos bombardeos y tensiones políticas, mientras Teherán eligió a un nuevo líder supremo cuya identidad aún no ha sido revelada públicamente.
Durante la novena jornada del conflicto, Irán lanzó misiles y drones contra distintos objetivos en la región del Golfo Pérsico, incluido el impacto contra una planta de agua en Bahréin.
Al mismo tiempo, fuerzas israelíes realizaron ataques contra instalaciones energéticas en Teherán y advirtieron que podrían dirigirse también contra la red eléctrica de la República Islámica.
De acuerdo con reportes de agencias iraníes, aviones israelíes bombardearon depósitos de petróleo en las zonas de Kuhak y Shahran, así como en la cercana ciudad de Karaj. Las explosiones se escucharon en distintas áreas de la capital iraní, donde autoridades recomendaron a los habitantes permanecer en interiores y utilizar mascarillas ante el riesgo de contaminación del aire por los escombros.
La Media Luna Roja también advirtió sobre la posibilidad de lluvias ácidas tóxicas tras los bombardeos, debido a los daños provocados en instalaciones energéticas.
Trump reacciona a la elección del nuevo líder
En medio del conflicto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reaccionó a la elección del nuevo ayatolá iraní durante una entrevista con la cadena ABC News.
El mandatario afirmó que el nuevo líder supremo “no durará mucho” en el cargo si no cuenta con el respaldo de Washington. Además, señaló que su objetivo es “no tener que volver atrás cada 10 años”, aunque dejó abierta la posibilidad de aceptar a un sucesor vinculado al antiguo régimen de los ayatolás siempre que sea un “buen líder”.
Trump también describió a Irán como un “tigre de papel”, al asegurar que sus capacidades de defensa han sido debilitadas.
Irán ofrece disculpas a países vecinos
Por su parte, el presidente iraní Masoud Pezeshkian ofreció disculpas a los países vecinos tras los ataques en la región y afirmó que había instruido a las fuerzas armadas a no atacar a naciones que no participen en las hostilidades contra la República Islámica.
Sin embargo, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Ali Larijani, defendió la continuidad de las operaciones militares.
“Cuando el enemigo nos ataca desde bases en la región, respondemos y seguiremos respondiendo”, dijo en la televisión estatal el sábado 7 de marzo. “Los países de la región deben impedir que Estados Unidos utilice su territorio contra Irán o nosotros lo haremos”.
Pezeshkian añadió que los adversarios de Irán habían sacado “conclusiones ingenuas” de sus declaraciones previas y aseguró que el país está “obligado” a responder a las agresiones que se realicen desde otros territorios.
Según la agencia estatal IRIB, que citó al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, las fuerzas iraníes tienen capacidad para sostener al menos seis meses de guerra de alta intensidad y podrían comenzar a utilizar misiles de mayor alcance en los próximos días.
