Internacional

Pakistán bombardea 7 escondites de extremistas en la frontera con Afganistán

alt default
Bombardeo.En octubre, Pakistán también realizó ataques en el interior de Afganistán para atacar escondites de combatientes
(Especial)

Pakistán informó a primera hora del domingo que llevó a cabo ataques a lo largo de la frontera con Afganistán, dirigidos contra escondites de extremistas paquistaníes a los que culpa de los recientes atentados dentro del país.

Islamabad no precisó en qué zonas se realizaron los ataques ni ofreció otros detalles. Hasta el momento, Kabul no ha hecho comentarios, y reportes en redes sociales sugerían que la ofensiva se llevó a cabo en territorio afgano.

En declaraciones hechas antes del amanecer del domingo, el ministro de Información, Attaullah Tarar, escribió en X que el ejército realizó lo que describió como “operaciones selectivas basadas en inteligencia” contra siete campamentos pertenecientes a los talibanes paquistaníes, también conocidos como Tehrik-e-Taliban Pakistan, o TTP, y sus afiliados. Indicó que también se atacó a un afiliado del grupo Estado Islámico en la región fronteriza.


En octubre, Pakistán también realizó ataques en el interior de Afganistán para atacar escondites de combatientes.

Tarar afirmó que Pakistán “siempre se ha esforzado por mantener la paz y la estabilidad en la región”, pero añadió que la seguridad y la protección de los ciudadanos paquistaníes seguían siendo una prioridad máxima.

El más reciente acontecimiento se produjo días después de que un atacante suicida, respaldado por hombres armados, embistiera con un vehículo cargado de explosivos el muro de un puesto de seguridad en el distrito de Bajaur, en la provincia noroccidental de Khyber Pakhtunkhwa, que limita con Afganistán.


La explosión hizo que una parte del recinto se derrumbara, matando a 11 soldados y a un niño, y las autoridades dijeron después que el atacante era un ciudadano afgano.

Horas antes de los más recientes ataques fronterizos, otro agresor suicida atacó un convoy de seguridad en el cercano distrito de Bannu, en el noroeste, y mató a dos soldados, entre ellos, un teniente coronel. Tras la violencia del sábado, el ejército paquistaní había advertido que no “ejercería ninguna moderación” y que las operaciones contra los responsables continuarían “independientemente de su ubicación”, un lenguaje que sugería un aumento en las tensiones entre Islamabad y Kabul.

Tarar sostuvo que Pakistán tenía “pruebas concluyentes” de que los ataques recientes, incluido un atentado suicida contra una mezquita chií en Islamabad en el que murieron 31 fieles a principios de este mes, fueron perpetrados por extremistas que actuaban por “instrucciones de sus líderes y coordinadores radicados en Afganistán”.

Afirmó que Pakistán había instado repetidamente a los gobernantes talibanes de Afganistán a tomar medidas verificables para impedir que grupos extremistas utilicen territorio afgano para lanzar ataques en Pakistán, pero afirmó que no se había tomado ninguna acción sustantiva.

Señaló que Pakistán insta a la comunidad internacional a presionar a las autoridades talibanes de Afganistán para que cumplan sus compromisos en virtud del acuerdo de Doha de no permitir que su territorio sea utilizado contra otros países.

contenido relacionado