En Kayseri, Turquía, la policía detuvo a un hombre que asaltó una joyería. Al estilo de James Bond, el ladrón de 26 años, rompió la persiana metálica del local con un montacargas robado y entró al establecimiento, sustrajo 150 gramos de oro, una vez salió del local huyó en burro. El botín fue recuperado y devuelto a su dueño.
El robo llamó la atención por la peculiar toma de desiciones del ladrón. Los métodos de huida a los que recurrió el ladrón fueron inesperados, por lo que rápidamente se difundieron en medios locales y redes sociales.
El pasado martes 10 de febrero, el robo quedó registrado por las cámaras de vigilancia del establecimiento.
En las imágenes se observa cómo el individuo utilizó un montacargas que previamente había robado para forzar la entrada, levantar las persianas de la tienda y acceder al interior.
Una vez dentro, el hombre volcó un mueble repleto de joyas y comenzó a recoger todo lo que encontraba. En pocos minutos, logró reunir aproximadamente 150 gramos de joyas de oro, entre anillos, collares y pulseras.
Al momento de huir no utilizó un automóvil, una motocicleta o cualquier otro medio de transporte veloz, optó por huir montado en un burro.
Las cámaras captaron el momento en que el hombre, con una bolsa de plástico en las manos donde iban las joyas, sube al animal y se aleja a toda prisa de la zona del ilícito.
Según la información del periódico turco Hurriyet, la lentitud del burro así como la visibilidad del escape fueron factores para que las autoridades localizaran rápidamente al sospechoso. La policía encontró el oro enterrado en un jardín y el responsable fue detenido.
Al ser interrogado, el ladrón confesó que eligió huir en burro ya que no contaba con algún vehículo y pensó que sería una forma de pasar desapercibido. Lo cual resultó todo lo contrario.
La joyería recuperó todas las piezas robadas. Mientras tanto el joven permanece bajo custodia y se enfrenta a cargos por robo y daños a la propiedad.



