Este miércoles 11 de febrero, la Cámara de Representantes de Estados Unidos, votó a favor de revocar los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump a Canadá.
La Cámara Baja que esta constituida en su mayoría por republicanos, logró la aprobación luego de que seis legisladores republicanos se aliaran con los miembros demócratas para rechazar parte de la agenda económica de la Casa Blanca. Esta coalición bipartidista marcó un inusual momento de oposición dentro del partido republicano a las políticas del presidente en temas de comercio internacional.
El resultado, 219 a favor y 211 en contra.
Trump cree que el poder de los aranceles pueda obligar a sus socios comerciales a sentarse a la mesa para negociar, por lo que ha enfatizado con vetar medidas que vayan en contra de los aranceles, lo que significa que sea poco probable que la legislación llegue a aprobarse.
Dicha votación no solo representa fracturas internas en el Partido Republicano respecto a las medidas arancelarias contra Canadá, sino que representa un aumento en la presión política para cambiar de rumbo a pocos meses de las elecciones de mitad de mandato.
Los legisladores se enfrentan al descontento de las empresas atrapadas en el fuego cruzado de la guerra comercial y de los electores que se enfrentan a problemas en sus bolsillos y precios cada día más altos.
Según analistas, estiman que la carga económica para los hogares estadounidenses aumentará aún más este año, pasando de los ya altísimos mil dólares del 2025 a mil 300 por hogar.
“La votación de hoy es simple, muy simple: ¿Votarán para reducir el coste de la vida para la familia estadounidense o mantendrán los precios altos por lealtad a una persona: Donald J. Trump?”, dijo el representante Gregory Meeks de Nueva York, el principal demócrata en la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, autor de la resolución.
Esta medida aprobada en la Cámara Baja se produce mientras Trump considera en privado abandonar el pacto comercial entre EU, México y Canadá, la cual firmó durante su primer mandato, una medida que empeorará las tensiones comerciales en Norteamérica.
Si el Senado aprueba la medida y esta se envía al escritorio del presidente, Trump podría ejercer su poder de veto, y para anular ese veto, la Cámara de Representantes debería cumplir con dos tercios de los votos, umbral que no se alcanzó en esta votación del miércoles.




