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Bad Bunny llena el Super Bowl de símbolos latinos y reivindica la identidad migrante

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Super Bowl FootballBad Bunny durante su presentación en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 60 de la NFL entre los Seahawks de Seattle y los Patriots de Nueva Inglaterra el domingo 8 de febrero de 2026 en Santa Clara, California. (Foto AP/Mark J. Terrill)
(Mark J. Terrill/AP)

La presentación de Bad Bunny en el show de medio tiempo del Super Bowl se convirtió en un recorrido visual y musical por la identidad latina, con referencias directas a la migración, la cultura popular y la memoria colectiva de millones de personas en América Latina y Estados Unidos.

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APTOPIX Super Bowl Football Bad Bunny durante su presentación en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 60 de la NFL entre los Seahawks de Seattle y los Patriots de Nueva Inglaterra el domingo 8 de febrero de 2026 en Santa Clara, California. (Foto AP/Lynne Sladky) (Lynne Sladky/AP)

El espectáculo se desarrolló sobre ‘La casita’, el mismo escenario que el artista puertorriqueño utilizó durante su gira internacional, recreado ahora a escala monumental.

Desde ahí, el cantante interpretó varios de sus temas más conocidos, entre ellos ‘Tití me preguntó’, ‘Ella perrea sola’, ‘Voy a llevarte pa PR’, ‘EoO’, ‘Mónaco’, ‘Die With A Smile’, ‘Baile inolvidable’, ‘Nuevayol’, ‘El Apagón’, ‘Café con Ron’ y ‘DtMF’.


El arranque del show mostró a Bad Bunny recorriendo un escenario ambientado como un campo de trabajo donde se corta caña, una imagen asociada tanto a su natal Puerto Rico como a diversas regiones de América Latina, donde este tipo de labores forman parte de la historia económica y social. A lo largo de su caminata, el artista interactuó con personajes que representaban a distintos sectores de la población latina.

Entre los elementos que más llamaron la atención estuvo un puesto de raspados, cuyas botellas portaban las banderas de México y Cuba, así como un negocio de uñas, un puesto de tacos y la imagen de un niño dormido sobre tres sillas.

Esta última escena fue interpretada como una referencia a una experiencia común en muchas familias latinoamericanas, donde los niños se quedan dormidos durante reuniones o fiestas nocturnas mientras los adultos continúan la celebración.

En uno de los momentos más comentados, Bad Bunny subió a un poste de luz mientras cantaba “ahora todos quieren ser latinos pero les falta sazón”, para después simular la explosión de un transformador, una escena que fue leída por internautas como una referencia pura de la vida real.

Otro segmento clave del show mostró a un niño observando la televisión, en cuya pantalla apareció el mensaje que Bad Bunny dio al ganar el Grammy, cuando pidió que ICE dejara de acosar a personas latinas. Posteriormente, el propio artista apareció detrás del televisor y le entregó el premio al menor.

En un inicio, la escena fue interpretada como un gesto dedicado a la niñez en general; sin embargo, en redes sociales comenzó a circular la versión de que el niño representado sería Liam Conejo Ramos, un menor de seis años que recientemente se volvió noticia internacional tras difundirse una imagen suya siendo arrestado por agentes de ICE, con el rostro visiblemente asustado.

Hacia el cierre del espectáculo, el cantante pronunció la frase ‘god bless america’ y, enseguida, mencionó a todos los países que conforman América, marcando distancia con el uso común del término para referirse únicamente a Estados Unidos. Cuando terminó el show, Bad Bunny mostró un balón que decía ‘Together we are America’.

Con esta puesta en escena, Bad Bunny utilizó uno de los escenarios más vistos del mundo para colocar en el centro a la cultura latina, sus raíces y las tensiones que enfrenta la comunidad migrante, convirtiendo su actuación en algo más que un espectáculo musical.

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