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Ryan Wedding, exatleta canadiense, se declara inocente de los señalamientos de narcotráfico

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Ryan Wedding.Uno de los principales fugitivos del FBI compareció este lunes 26 de enero por primera vez ante un tribunal estadounidense

El exatleta olímpico canadiense Ryan Wedding se declaró inocente de dirigir una red de narcotráfico multimillonaria y orquestar múltiples asesinatos.

Uno de los principales fugitivos del FBI compareció este lunes 26 de enero por primera vez ante un tribunal estadounidense desde que fue arrestado en México, la semana pasada y trasladado a California.

Las autoridades estadounidenses afirman que Ryan Wedding, quien compitió en una sola prueba para su país natal en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2002 en Salt Lake City, llevaba más de una década escondido en México.


Fue incluido en la lista de los Diez Fugitivos Más Buscados del FBI en marzo pasado, cuando las autoridades ofrecieron una recompensa de 15 millones de dólares por información que condujera a su arresto y condena.

Las autoridades afirman que Wedding transportó hasta 60 toneladas de cocaína entre Colombia, México, Canadá y el sur de California, y creen que trabajaba bajo la protección del Cártel de Sinaloa, una de las redes de narcotráfico más poderosas de México. Su grupo de narcotráfico era el mayor proveedor de cocaína a Canadá, según una acusación formal de 2024.

Las autoridades mexicanas dijeron que se entregó en la Embajada de Estados Unidos en la Ciudad de México la semana pasada y fue trasladado en avión al sur de California después de un esfuerzo de un año por parte de las autoridades de Estados Unidos, México, Canadá, Colombia y República Dominicana para arrestarlo.


Al hablar con los periodistas afuera del tribunal federal en Santa Ana, al sureste de Los Ángeles, el abogado defensor de Wedding, Anthony Colombo, negó que su cliente se hubiera entregado en México y dijo que estaba viviendo en nuestro país, pero que no estaba escondido.

Wedding llegó al tribunal con un uniforme de prisión color canela y los tobillos encadenados. Sonrió brevemente, juntó las manos y se reclinó en su silla antes de revisar los documentos con su abogado. Cuando el magistrado estadounidense John D. Early le preguntó si había leído las acusaciones formales presentadas en su contra, Wedding respondió: “Las he leído ambas, sí”.

El juez ordenó su detención preventiva, alegando que no pudo encontrar de inmediato condiciones que garantizaran la seguridad pública ni la comparecencia de Wedding ante el tribunal. Añadió que podría considerar la posibilidad de obtener una fianza si Wedding la solicita posteriormente.

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