El gobierno canadiense lanzó un duro mensaje a Donald Trump al afirmar que apoya “firmemente” a Groenlandia y Dinamarca ante las constantes amenazas del presidente de Estados Unidos de hacerse del control de este territorio ártico en el norte de América.
Durante el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, el primer ministro canadiense, Mark Carney, indicó que “Canadá apoya firmemente a Groenlandia y Dinamarca, y apoya plenamente su derecho exclusivo a decidir el futuro de Groenlandia”.
Recordó que su “compromiso con el Artículo 5 de la OTAN es inquebrantable, por lo que colaboramos con nuestros aliados de la OTAN para fortalecer la seguridad de los flancos norte y oeste de la alianza, incluyendo las inversiones sin precedentes de Canadá en radares transoceánicos, submarinos, aeronaves y tropas terrestres. Canadá se opone firmemente a los aranceles sobre Groenlandia”.
En su intervención, Carney destacó que “las potencias medianas deben actuar juntas, porque si no estamos en la mesa, estamos en el menú”.
En tanto, la funcionaria de más alto nivel de la Unión Europea dijo que la amenaza de aranceles de Trump a cambio de apoyo a sus planes para Groenlandia es un “error” y cuestionó la confiabilidad del mandatario.
El presidente francés Emmanuel Macron dijo que la situación podría empujar a la UE a desplegar una de sus herramientas de represalia más poderosas, conocida extraoficialmente como la “bazuca comercial”.
Trump se enorgullece de aumentar la presión para intentar negociar desde una posición de fuerza. El martes —en el aniversario de su juramentación— planeaba viajar hacia el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, un lugar que podría darle la oportunidad de calmar las tensiones tan rápidamente como ha buscado avivarlas.
Pero los líderes europeos —que se están afianzando y prometiendo defender a Dinamarca y su control semiautónomo sobre Groenlandia— podrían estar buscando con la misma intensidad enfrentar un momento extraordinario con su propia demostración de firmeza.
Eso podría perjudicar las posibilidades de Trump de encontrar una forma rápida de revertir la crisis. E incluso cuando el furor por los crecientes llamados de Trump para que Estados Unidos controle la vasta isla ártica parece listo para engullir la reunión anual de élite en Suiza, el líder de Groenlandia insistió en el respeto por su integridad territorial y dijo que el respeto por el derecho internacional “no es un juego”.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, respondió al anuncio de Trump de que a partir de febrero se impondrá un impuesto de importación del 10% sobre productos de ocho naciones europeas que han apoyado a Dinamarca.
Con información de AP




