El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó que sostuvo una “gran conversación” con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, la primera comunicación directa entre ambos desde la captura del expresidente Nicolás Maduro y su traslado a territorio estadounidense para enfrentar cargos por narcotráfico.
“Tuvimos una llamada, una larga llamada. Hablamos de muchas cosas”, declaró Trump durante la firma de un proyecto de ley en el Despacho Oval. “Y creo que nos llevamos muy bien con Venezuela”, agregó el mandatario.
Rodríguez calificó el diálogo como “productivo y cortés” y señaló que se desarrolló en “un marco de respeto mutuo, en la que abordamos una agenda de trabajo bilateral en beneficio de nuestros pueblos, así como de asuntos pendientes en la relación entre nuestros gobiernos”, de acuerdo con un mensaje difundido en su canal de Telegram.
La conversación ocurrió en medio de un proceso de liberación de presos en Venezuela, que el gobierno ha presentado como parte de un nuevo momento político. El miércoles, Rodríguez afirmó que las excarcelaciones de detenidos venezolanos y extranjeros continúan y que el proceso aún no ha concluido.
“Este proceso queremos informar que no ha culminado aún. Se mantiene abierto y es justamente lo que hemos venido coordinando con el sistema de justicia en Venezuela”, dijo la mandataria en declaraciones a la prensa en el palacio de gobierno, donde estuvo acompañada por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, y el ministro de Relaciones Interiores, Diosdado Cabello.
Las liberaciones comenzaron —aunque de manera gradual— después de que el titular del Legislativo anunciara la semana pasada que un “número importante” de prisioneros sería excarcelado como gesto para consolidar la paz y la convivencia en el país, tras la operación militar estadounidense del 3 de enero en la que fueron capturados Maduro y la primera dama, Cilia Flores.
Rodríguez negó que el gobierno haya incumplido ese anuncio y aseguró que “al día de hoy podemos decir que ya van, ya suman, 406 liberaciones previstas en estos días”.
Las autoridades venezolanas niegan la existencia de “presos políticos” y acusan a los detenidos de conspirar para desestabilizar al gobierno. Hasta ahora, no han difundido una lista oficial con los nombres de quienes serán liberados, lo que ha generado incertidumbre entre familiares y organizaciones civiles.
Foro Penal informó el miércoles en X que tiene confirmadas “72 excarcelaciones”, mientras que el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa reportó la liberación de “18 periodistas y trabajadores de la prensa”, entre ellos Roland Carreño, activista del partido opositor Voluntad Popular.
A diferencia de discursos anteriores marcados por una retórica confrontativa hacia Washington, Rodríguez no hizo referencia pública a Estados Unidos tras la llamada con Trump, aunque sí criticó a organizaciones defensoras de derechos humanos y reiteró que la aplicación de la ley será “estricta”.
Rodríguez sostuvo que el objetivo de las liberaciones es “abrir espacios políticos” y avanzar hacia el entendimiento. “El mensaje es muy claro, el mensaje es una Venezuela que se abre a un nuevo momento político que permita el entendimiento desde la divergencia y desde la diversidad política ideológica”, afirmó. “Pero debe ser con respeto hacia el otro, debe ser con respeto hacia los derechos humanos”.
El derrocamiento de Maduro por parte de Estados Unidos ha generado reacciones divididas en América Latina. Mientras algunos gobiernos respaldaron la acción, otros expresaron su rechazo.
El miércoles, los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Rusia, Vladimir Putin, abordaron la situación venezolana en una llamada telefónica de 45 minutos, en la que “expresaron su preocupación y reafirmaron la importancia de que Sudamérica y el Caribe sigan siendo zonas de paz”, según la presidencia brasileña.



