China denunció este jueves 7 de enero la incautación por parte de Estados Unidos de un petrolero que navegaba bajo bandera rusa en aguas internacionales, transportando combustible de origen venezolano.
Al mismo tiempo, defendió la legitimidad de su cooperación energética con Rusia frente a las sanciones de Washington.
En una rueda de prensa, la portavoz del Ministerio de Exteriores chino Mao Ning calificó de “arbitraria” la incautación de buques de otros países en alta mar y advirtió que esta acción “contraviene seriamente el derecho internacional” y vulnera los principios básicos de la Carta de Naciones Unidas.
Beijing reiteró además su rechazo a las sanciones de EU al petróleo venezolano, pues dijo “carecen de base en el derecho internacional” y no cuentan con la autorización del Consejo de Seguridad de la ONU.
Las declaraciones se producen después de que la Guardia Costera estadounidense interceptara en el Atlántico Norte al petrolero ‘Bella 1′, vinculado al transporte de crudo venezolano y que, según Washington, habría incurrido en violaciones del régimen de sanciones impuesto por Estados Unidos.



