El presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, anunció este martes en su red social Truth Social que las autoridades interinas de Venezuela transferirán a su país entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad sancionado, en el contexto de las recientes acciones de Washington en territorio venezolano.
En el mensaje, publicado el 6 de enero, Trump dijo que el crudo sería vendido en Estados Unidos “a su precio de mercado” y que los recursos obtenidos de esa venta quedarán bajo su control como mandatario estadounidense para “asegurar que se utilice en beneficio del pueblo de Venezuela y de los Estados Unidos”.
También indicó que ha instruido al secretario de Energía, Chris Wright, para ejecutar el plan de inmediato y que el petróleo se transportará en buques de almacenamiento directamente a muelles de descarga en Estados Unidos.
Este anuncio se produce pocos días después de que las fuerzas estadounidenses detuvieran al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, en una operación en Caracas. Maduro enfrenta en Nueva York cargos federales relacionados con narcotráfico y tráfico de armas, y el pasado 5 de enero se declaró “no culpable” ante un tribunal federal estadounidense.
La medida también se da en un momento de tensiones diplomáticas y geopolíticas, con críticos que señalan que la intervención en Venezuela y el manejo de sus recursos energéticos podrían intensificar la crisis en la región. Por su parte, algunos defensores del gobierno estadounidense sostienen que el acceso al petróleo venezolano responde a intereses estratégicos y económicos, tanto internos como regionales.
Hasta el momento, no ha habido una declaración oficial del Gobierno venezolano sobre la entrega de este volumen de crudo ni sobre el anuncio de Trump respecto a la gestión de los ingresos, ni se han dado a conocer detalles sobre cómo se articulará legal y logísticamente la transferencia del petróleo entre ambas naciones.
La situación sigue en desarrollo y diversas fuentes internacionales reportan que el mercado petrolero global ya reaccionó con bajas en los precios del crudo tras el anuncio, lo que refleja el impacto potencial de esta operación en los flujos energéticos regionales.



