La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, afirmó este martes que no existe ninguna presencia foránea que dirija los asuntos del país, en respuesta a declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que miembros de su administración supervisarán una posible transición política en la nación sudamericana.
Rodríguez formuló sus declaraciones tras instalar la comisión del Estado Mayor Agroalimentario, Pesca, Comunal e Industrial, en un acto transmitido por la televisión estatal Venezolana de Televisión (VTV). Frente a funcionarios y militantes, la funcionaria subrayó la soberanía del gobierno venezolano ante cualquier presión internacional, y señaló que:
“Estamos acá gobernando junto al pueblo, el Gobierno de Venezuela rige nuestro país, más nadie, no hay agente externo que gobierne a Venezuela”.
La presidenta encargada agregó que el pueblo venezolano continúa movilizado en las calles, demandando la liberación del mandatario Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, quienes fueron detenidos por Estados Unidos tras una operación militar en Caracas y tres estados vecinos en la madrugada del sábado.
“Hemos crecido en fortaleza, hemos crecido espiritualmente para afrontar los desafíos, las agresiones, las amenazas. En lo personal, quienes me amenacen, lo digo: mi destino no lo decide sino Dios, esa es mi respuesta”, dijo Delcy.
El lunes, Trump dijo que varios altos funcionarios de su gobierno —incluidos el secretario de Estado y el de Guerra, así como un asesor en seguridad y migración— estarían encargados de coordinar una transición política en Venezuela y aseguró que Rodríguez estaría “cooperando” con esas labores.
En una entrevista con NBC News, Trump además mencionó como parte del grupo de coordinación al vicepresidente J.D. Vance, quien hasta ahora ha tenido un papel más discreto desde que se produjo el despliegue militar que llevó a la captura judicial del presidente venezolano.
En paralelo, el presidente estadounidense anunció el 6 de enero a través de su red social Truth Social que las autoridades interinas venezolanas transferirán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad sancionado a Estados Unidos.
En esa publicación, Trump especificó que ese crudo será vendido en el mercado estadounidense y que los ingresos estarían bajo su control para “asegurar que se utilice en beneficio del pueblo de Venezuela y de los Estados Unidos”.



