Internacional

Trump pone a Cuba en la mira tras captura de Maduro: “está listo para caer”

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Donald Trump.La advertencia se dio junto con otros señalamientos a gobiernos que Trump considera adversarios como México y Colombia
(Nación321)

La advertencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de que el gobierno de Cuba “parece que está listo para caer” marcó uno de los mensajes más contundentes tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, en el marco de una ofensiva más amplia con la que Washington busca reconfigurar el rumbo de América Latina.

La declaración fue realizada el fin de semana, luego de que fuerzas estadounidenses detuvieran a Maduro y lo trasladaran a Nueva York, donde fue escoltado por oficinas de la DEA. En una conferencia posterior, Trump afirmó que “la dominación estadounidense en el hemisferio occidental nunca volverá a ser cuestionada”, al tiempo que delineó una política exterior más agresiva hacia la región.


La advertencia dirigida a Cuba se dio junto con otros señalamientos a gobiernos que Trump considera adversarios. Criticó a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, por no erradicar a los cárteles de la droga y aseguró que “algo tendrá que hacerse con México”; acusó al presidente colombiano Gustavo Petro de que “le gusta hacer cocaína” y advirtió que “no lo estará haciendo por mucho tiempo”.

“Estamos en el negocio de tener países a nuestro alrededor que sean viables y exitosos, donde el petróleo realmente pueda salir”, dijo Trump a periodistas a bordo del Air Force One. “Es nuestro hemisferio”.

Las declaraciones se producen tras meses de escalada de Washington contra Caracas, que incluyeron ataques en el Caribe a embarcaciones acusadas de tráfico de drogas, un bloqueo naval a las exportaciones petroleras venezolanas y presiones políticas en países como Honduras y Argentina. Trump ha bautizado esta estrategia como la “Doctrina Donroe”, una referencia directa a la Doctrina Monroe del siglo XIX, que postulaba la hegemonía estadounidense en la región.

Reacciones regionales reflejan polarización

La captura de Maduro y las declaraciones de Trump profundizaron las divisiones políticas en América Latina. Mandatarios de derecha celebraron la operación estadounidense. El presidente argentino Javier Milei sostuvo que el continente se divide entre quienes defienden “la democracia, la defensa de la vida, la libertad y la propiedad” y quienes son “cómplices de una dictadura narcoterrorista y sangrienta”.

En Ecuador, el presidente Daniel Noboa advirtió que la estructura del chavismo “terminará de caer en todo el continente”, mientras que en Chile, el presidente electo de ultraderecha José Antonio Kast calificó la incursión estadounidense como “una gran noticia para la región”.

En contraste, presidentes de izquierda expresaron su rechazo. Luiz Inácio Lula da Silva afirmó que la operación sentó “un precedente extremadamente peligroso”; Claudia Sheinbaum advirtió que “pone en grave riesgo la estabilidad regional”; Gabriel Boric señaló que se violó un “pilar esencial del derecho internacional”, y Gustavo Petro calificó los hechos como una “agresión a la soberanía de Venezuela y de América Latina”.

Para Lula, uno de los últimos referentes de la llamada “marea rosa”, la acción militar estadounidense recuerda “los peores momentos de interferencia en la política de América Latina”, una historia marcada por ocupaciones militares, respaldo a dictaduras y guerras contra el narcotráfico impulsadas desde Washington.

La mención directa de Cuba, un país que ha sido durante décadas un símbolo del antagonismo con Estados Unidos, reavivó temores sobre un retorno a una política de confrontación abierta en el Caribe y América Latina, justo cuando Trump busca consolidar una red de gobiernos aliados o complacientes en la región.

El episodio también generó reacciones ambiguas entre aliados cercanos de Trump. El presidente salvadoreño Nayib Bukele, usualmente entusiasta en su respaldo, se limitó a publicar un meme burlándose de Maduro, sin emitir un pronunciamiento formal.

Mientras tanto, Trump dejó claro que su gobierno tomará decisiones directas sobre el futuro político de Venezuela. Al ser cuestionado sobre elecciones democráticas en ese país, respondió: “Creo que estamos más enfocados en arreglarlo”.

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