Estados Unidos (EU) realizó en Venezuela un “ataque a gran escala” la madrugada del sábado 3 de enero de 2026 y anunció la captura y el traslado del presidente tras meses de intensa presión contra el gobierno de Nicolás Maduro.
Esta extraordinaria operación nocturna, anunciada por el presidente Donald Trump en redes sociales horas después del ataque, no quedó clara de inmediato la base legal del ataque ni si Trump consultó previamente al Congreso.
La impactante acción militar estadounidense, que destituyó al presidente en ejercicio de la nación, evocó la invasión estadounidense de Panamá que condujo a la rendición y captura de su líder, Manuel Antonio Noriega, en 1990, hace exactamente 36 años el sábado.
La fiscal general de EU, Pam Bondi, anunció que Maduro y su esposa, Cilia Flores, enfrentarían cargos tras una acusación formal en Nueva York.
Bondi prometió en redes sociales que la pareja “pronto enfrentaría la ira de la justicia estadounidense en suelo estadounidense y en tribunales estadounidenses”.
Maduro y otros funcionarios venezolanos fueron imputados en 2020 por cargos de conspiración para cometer narcoterrorismo, pero se desconocía previamente que su esposa también lo fuera y no estaba claro si Bondi se refería a una nueva imputación. Los detalles de las acusaciones contra Flores no se conocieron de inmediato.



