El endurecimiento de la política migratoria en Canadá sumó un nuevo episodio con la suspensión inesperada de un programa piloto que facilitaba la incorporación de refugiados cualificados al mercado laboral, una decisión que se da en un contexto de ajustes más amplios para reducir el número de personas extranjeras que ingresan al país.
Se trata del Programa Piloto de Vías de Movilidad Económica, vigente desde 2018, el cual permitía a refugiados con perfiles técnicos y profesionales acceder a empleos formales en sectores con alta demanda.
A través de este mecanismo, los participantes podían “inmigrar a Canadá a través de programas de carácter económico”, al tiempo que las empresas accedían a “un nuevo grupo de candidatos cualificados para cubrir vacantes laborales”.
De acuerdo con un aviso publicado en el sitio oficial del programa, el gobierno canadiense dejó de aceptar nuevas solicitudes luego de alcanzar el cupo asignado para 2025. La medida se adoptó sin anunciar una fecha para su eventual reactivación.
El diario The Globe and Mail reportó que, hasta ahora, las autoridades solo han admitido aproximadamente a mil personas, lo que representa cerca de la mitad del objetivo originalmente planteado. Además, el medio señaló que no existe claridad sobre si el programa será retomado en el corto plazo.
Las autoridades también advirtieron que los trámites de las solicitudes ya ingresadas podrían prolongarse hasta por tres años, lo que genera incertidumbre entre quienes ya habían iniciado el proceso.
La suspensión ocurre apenas días después de que Ottawa pausara, el pasado 19 de diciembre y también sin fecha de reinicio, otro programa piloto orientado a atraer trabajadores para el cuidado de personas adultas mayores, personas con discapacidad y menores de edad.
Desde 2024, Canadá ha comenzado a aplicar una política de contención migratoria que abarca tanto a residentes permanentes como a trabajadores temporales extranjeros y estudiantes internacionales, un giro relevante para un país que hasta hace poco lideraba el crecimiento demográfico entre las naciones del G7.
Las cifras oficiales muestran que el número de inmigrantes pasó de 300 mil en 2015 a casi 500 mil en 2024, lo que impulsó un crecimiento poblacional anual de 2.7 %. A ello se sumó la llegada de 682 mil 889 estudiantes internacionales en 2023, así como cerca de un millón de trabajadores temporales extranjeros ese mismo año, entre los que se encuentran miles de mexicanos empleados en sectores como la agricultura, los servicios y la construcción.
Ahora, el gobierno canadiense busca reducir la proporción de trabajadores temporales extranjeros del 7 % actual al 5 % en los próximos años. Como parte de ese plan, anunció que solo aceptará 385 mil residentes temporales en 2026 y 370 mil en 2027 y 2028, además de aplicar recortes superiores al 50 % en el ingreso de estudiantes internacionales y trabajadores temporales.
Los efectos de estas medidas ya comenzaron a reflejarse en los indicadores oficiales. El pasado 17 de diciembre, Estadísticas Canadá informó que, por primera vez en décadas, la población del país disminuyó durante el tercer trimestre del año, con una caída de 0.2 % equivalente a la pérdida de 76 mil 68 personas.
Para los paisanos mexicanos que actualmente trabajan en Canadá o que contemplaban nuevas oportunidades laborales, el panorama se perfila con mayores restricciones y procesos más largos, en un país que ajusta su política migratoria tras años de apertura sostenida.



