Poderosas tormentas invernales trajeron la temporada navideña más húmeda en años al sur de California, generaron deslaves y llenaron casas con lodo.
Todavía había riesgo de más inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra el viernes a pesar de la disminución de la lluvia alrededor de Los Ángeles, advirtió el Servicio Meteorológico Nacional.
“No se necesita mucho para crear algunos peligros en las carreteras”, dijo Mike Wofford, meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional en Los Ángeles. “Aún no estamos completamente fuera de peligro, pero en gran medida, lo peor ha pasado”.
Los bomberos rescataron a más de 100 personas el jueves en el condado de Los Ángeles, donde un helicóptero sacó a 21 personas de autos varados, dijeron las autoridades. La policía de Los Ángeles también respondió a más de 350 colisiones de tránsito, informó la alcaldía.
En Wrightwood, un pueblo montañoso de 5 mil residentes a unos 130 kilómetros al noreste de Los Ángeles, las carreteras se convirtieron en ríos cuando las torrenciales lluvias cayeron el miércoles, dijeron los pobladores. El viernes, los autos seguían enterrados hasta las ventanas en rocas, escombros y barro espeso.



