¿Por qué son así?: Peña gastó 482 mdp en informes que no fueron transparentes

Peña Nieto.
Durante el último año del gobierno de Peña se gastaron más de 480 mdp en Libros Blancos que no estuvieron bien hechos
Peña Nieto.
Durante el último año del gobierno de Peña se gastaron más de 480 mdp en Libros Blancos que no estuvieron bien hechos

¿Por qué son así?: Peña gastó 482 mdp en informes que no fueron transparentes

Peña Nieto.Durante el último año del gobierno de Peña se gastaron más de 480 mdp en Libros Blancos que no estuvieron bien hechos
Cuartoscuro
2019-11-01 |16:09 Hrs.Actualización16:09 Hrs.
CREEMOS QUE IMPORTA POR...

Porque gastar para la transparencia y hacerlo mal es el colmo de los colmos 

Ahora sí que para despedirse como se debe, el gobierno de Enrique Peña Nieto gastó, en 2018, más de 482 millones de pesos en los llamados "Libros Blancos" lo cuales (dijeron) servirían para rendir cuentas; sin embargo, estos informes no abonaron a la transparencia en el país, determinó la Auditoría Superior de la Federación (ASF). 

De acuerdo con el órgano fiscalizador, nada más en el último año de su gobierno, el equipo de Peña se gastó ahí humildemente 482 millones 174 mil pesos en la elaboración de 459 libros blancos de los cuales 207 fueron analizados por la ASF para la elaboración de la Cuenta Pública 2018. 

Según la ASF, de los 207 libros blancos analizados, el 100% "mostró deficiencias en su integración y elaboración".

Además, el informe señala que para la elaboración de los libros blancos se privilegió la adjudicación directa. 

"Se identificó que, de los 117 contratos, sólo 9 (7.7%) se adjudicaron mediante licitación pública, 56 (47.9%)mediante invitación a cuando menos tres, y los restantes 52 (44.4%) por adjudicación directa o invitación restringida", dice el informe. 

¿Y por qué (al igual que los Pumas) los Libros Blancos no sirvieron pa' nada? De acuerdo con la ASF, la calidad de la información es bastante malita. 

"Las debilidades en la calidad de la información en los libros blancos representan un riesgo que, de materializarse, podría imposibilitar conocer la situación real del proyecto, programa o política pública de que se trate, así como las acciones a ejecutarse para su continuidad (en los casos aplicables); asimismo, no posibilita contar con una visión global que permita conocer si el proyecto, programa o política pública relevante se llevó a cabo de forma correcta y si se dio cumplimiento al objetivo del mismo", detalla.