La transición presidencial en México es una de las más lentas del mundo

Peña y AMLO.
Los trabajos de entrega-recepción deben esperar a la entrega de la constancia de presidente electo
Peña y AMLO.
Los trabajos de entrega-recepción deben esperar a la entrega de la constancia de presidente electo

La transición presidencial en México es una de las más lentas del mundo

Peña y AMLO.Los trabajos de entrega-recepción deben esperar a la entrega de la constancia de presidente electo
Cuartoscuro
2018-07-25 |05:52 Hrs.Actualización08:12 Hrs.
CREEMOS QUE IMPORTA POR...

Porque la demora en la entrega-recepción del Poder Ejecutivo podría causar un vacío en la gestión gubernamental

Si ya te desesperaste porque ya pasó casi un mes de las elecciones y aún no arrancan oficialmente los trabajos de entrega-recepción entre Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador, ten paciencia que aún faltan otros cuatro meses.

Lo primero que debes saber es que se le llama transición al lapso de tiempo entre el día de la elección y la toma de protesta del nuevo presidente y demora 152 días

En México la ley se reformó en 2014 y a partir de que Andrés Manuel López Obrador entregue el cargo en 2024 esto ya no volverá a suceder, pues la toma de posesión se realizará el 1 de octubre y habrá entonces una transición de 91 días; en estos momentos se vive una espera de 152 días, y, sí, es una de las más largas del mundo. 

¿Cuánto tarda en otros países?

Al revisar los días de espera en países de la OCDE y, además, en algunas democracias de América, confirmamos que México es de los que más demora tienen. 

La espera de 152 días sólo es superada en Luxemburgo, donde la transición demora nada menos que 222 días.

Y claro, no se trata de consolarnos con ese ejemplo, sino al revés: ver lo que es común en otros países.

Por ejemplo, tres países de Latinoamérica tienen periodos que rebasan los tres meses: se trata de Uruguay, con 91 días; Paraguay, con 117, y Guatemala, con 124.

En contraste, hay otros países donde la entrega-recepción del Poder Ejecutivo se da muy rápido; por ejemplo Gran Bretaña, que es muestra de agilidad: la última ocasión en que hubo entrega de poder este proceso demoró apenas cinco días

Otros casos similares son Australia y Francia, con ocho y nueve días, respectivamente. 

En nuestro país, tanta es la demora que se organizan equipos de trabajo para la entrega-recepción del gobierno, incluso se ha destinado un presupuesto de 150 millones de pesos para estos trabajos.

Países que también destacan por tener una transición rápida son Canadá, con apenas 14 días y también Irlanda y Malta, ambos con transiciones de 15 días.

Otros con periodos menores a un mes son Dinamarca y Suecia con 18; Croacia con 19, Italia con 24 y Panamá con 28.

Es decir, en al menos una decena de países, Andrés Manuel López Obrador ya habría tomado posesión.


Algo que también es común es que la entrega tenga una demora de entre uno y dos meses. Por ejemplo, en España es de 31 días; en Noruega, de 32; en Bolivia de 35; en Andorra, de 39, y en Portugal, de 46.

Países de Latinoamérica que se llegan a tomar como referencia para México, como Colombia y Brasil, tienen transiciones de 47 y 61 días, respectivamente. En Argentina tardan 48 días.  

En Estados Unidos, el vecino comercial más importante de México, la transición demora 77 días, prácticamente la mitad que la actual en México.

Resultado de imagen para toma de posesión de trump: nación321¿Por qué es importante que la transición sea breve? Porque en este periodo el presidente saliente pierde poder de decisión, y el entrante no puede asumir a plenitud la responsabilidad. 

Justo en esta etapa nos encontramos. El actual presidente Enrique Peña Nieto ha perdido capacidad de operación y el virtual presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, no tiene permitido tomar responsabilidades de gobierno ni tomar decisiones, solo hacer anuncios de lo que tiene pensado hacer.

Entre los dos, la peor parte la tiene el presidente saliente, quien se ha convertido en lo que en política estadounidense se llama un “pato rengo”. Un término que se utiliza para describir la situación en que el político ha perdido sus capacidades y no puede seguir a la manada y quedará, por esta circunstancia, a merced.

Más allá de las reuniones que lleguen a tener López Obrador y Enrique Peña Nieto y/o sus equipos, el 6 de septiembre es la fecha límite para que el Tribunal Electoral  entregue la constancia de presidente electo al ganador de los comicios del 1 de julio.

Podría darse el caso de que se adelante la fecha de entrega de constancia, ya que el Tribunal Electoral y el INE han manifestado que, al existir un mínimo de impugnaciones en la elección de presidente, solo siete, los trabajos se agilizan y se adelantaría la entrega.

Sea como sea, no hay que emocionarse, la entrega de poder será hasta el 1 de diciembre, porque así lo dice la Constitución.