Expectativa vs realidad: lo que Peña Nieto imaginó para México

Seis años después.
Estos son los resultados de los planes que tenía Peña Nieto para México
Seis años después.
Estos son los resultados de los planes que tenía Peña Nieto para México

Expectativa vs realidad: lo que Peña Nieto imaginó para México

Seis años después.Estos son los resultados de los planes que tenía Peña Nieto para México
Especial
2018-11-30 |06:14 Hrs.Actualización06:14 Hrs.
CREEMOS QUE IMPORTA POR...

Porque Peña Nieto será recordado por estos resultados

¿Te ha pasado que planeas algo y no te sale como esperabas? Eso le ha pasado al presidente saliente Enrique Peña Nieto, al menos en tres aspectos.

Estos eran algunos de los planes del mexiquense que regresó al PRI a Los Pinos y que, como muestran los hechos, no podrá decir que tuvieron los resultados que hubiera deseado. 

1. EL NUEVO PRI

Durante la campaña presidencial de 2012, Peña Nieto fue entrevistado en el programa Tercer Grado de Televisa. En esa emisión, el mexiquense destacó que formaba parte del "nuevo PRI", pues su partido fue "renovándose a su interior, y donde tienes una mayor presencia de las nuevas generaciones". 

El propio Peña señaló quiénes eran esos "jóvenes" priistas que despertaban altas expectativas::

"El gobernador de Quintana Roo, Beto Borge; el gobernador de Veracruz, Javier Duarte; César Duarte, gobernador de Chihuahua"

«Enrique Peña Nieto.»

Han pasado seis años desde ese programa y esos tres exgobernadores que Peña mencionó tienen cuentas pendientes con la ley.

Por ejemplo, luego de ser detenido en Guatemala en abril 2017, el veracruzano Javier Duarte fue sentenciado a nueve años de prisión por lavado de dinero y asociación delictuosa. Un año antes, la Auditoría Superior de la Federación señaló que la administración de Javidú desvió más de 35 mil millones de pesos. De ese tamaño fue el desfalco de Duarte de Ochoa al erario veracruzano.

En tanto, el quintanarooense Roberto Borge fue detenido en Panamá en junio de 2017 por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita y ya está preso en México, pero aún no tiene sentencia. Aunque fue detenido solo por ese delito, Borge ha sido señalado porque, como gobernador, vendió parte de la reserva natural de Quintana Roo a familiares y amigos a precios muy por debajo de su valor comercial

Y, por último, César Duarte, ya exgobernador de Chihuahua, tiene en su contra 14 órdenes de aprehensión del fuero común y una federal en su contra, por delitos como operaciones con recursos de procedencia ilícita, ejercicio indebido del servicio público, delitos electorales, entre otros. Actualmente , Duarte Jáquez se encuentra prófugo.

Esa es la realidad actual de quienes, hace seis años, fueron señalados por Enrique Peña Nieto como parte del nuevo PRI

2. SALVAR A MÉXICO 

El 1 de diciembre de 2012, Peña Nieto sorprendió a todos porque anunció el Pacto por México, el cual fue firmado por el PRI, sus aliados del Partido Verde Ecologista de México y Nueva Alianza; y los dos principales partidos de oposición: PAN y el PRD.

Dicha alianza política tenía como objetivo unir fuerzas en el Congreso para aprobar una serie de reformas constitucionales en materia educativa, energética, fiscal, telecomunicaciones, conocidas como "reformas estructurales".

Las expectativas en ese pacto eran tan grandes que en febrero de 2014, la revista TIME publicó una edición en la que el mexiquense aparecía en portada con el título "Saving Mexico", (Salvando a México) y destacaba que "un año después de asumir el cargo, Peña Nieto logró el paquete más ambicioso de reformas políticas y económicas del que se tenga memoria" en México. De ese tamaño era la expectativa que Peña despertaba a los ojos de la prensa extranjera.

¿Qué pasó con las reformas estructurales del gobierno de Peña? Se puede plantear que no cumplieron las expectativas. 

Por un lado, el Pacto por México se rompió antes de tiempo, debido a la aprobación de la reforma energética en noviembre de 2013. El pleito fue porque que el PRD se opuso a la inversión de capital privado en Pemex. 

En los meses siguientes, el PRI y el PAN ya no tuvieron los números en el congreso para impulsar nuevas reformas constitucionales, y en agosto de 2014 el Pacto por México quedó suspendido de facto cuando el presidente Peña Nieto aseguró que "con la promulgación de las Leyes Secundarias de la Reforma Energética este día culmina la fase legislativa del importante ciclo reformador que iniciamos el 2 de diciembre de 2012".

Además, las reformas educativa y energética generaron fuertes protestas sociales en la CDMX y en el interior de la república. Durante su discusión y aprobación en el Congreso se realizaron múltiples protestas en las calles que las rechazaban. Contra la reforma educativa se aglutinó la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y sus aliados, mientras que la reforma energética fue criticada por la izquierda partidista y por grupos sociales y políticos locales y nacionales.

Las reformas estructurales resultaron tan impopulares a nivel social que desde que era aspirante presidencial, el hoy presidente electo Andrés Manuel López Obrador aseguró que daría marcha atrás a dos de ellas: la educativa y la energética. 

Otro factor que impidió que Pela "salvara a México" fue la corrupción, pues no solo manchó a algunos gobernadores, sino también alcanzaron al mandatario emanado del PRI.

En noviembre de 2014 se publicó un reportaje en Aristegui Noticias sobre la "casa blanca" de Angélica Rivera, la cual fue comprada por la primera dama a Grupo Higa, contratista del gobierno federal, lo que despertó señalamientos de un supuesto conflicto de interés. 

El propio gobierno de Peña abrió una investigación al respecto y concluyó que no hubo conflicto de interés en la transacción. Pero el escándalo marcó el sexenio que está por terminar.

El reportaje de TIME también destacó que Peña Nieto tenía como figuras clave de su gobierno a "jóvenes tecnócratas, muchos con posgrados en el extranjero" y mencionaba al entonces secretario de Hacienda, Luis Videgaray, doctor en Economía por el MT, y al entonces director de Pemex, Emilio Lozoya, maestro en administración pública por Harvard.

¿Qué pasó con ellos? 

Luis Videgaray fue Secretario de Hacienda y Crédito Público desde el inicio del sexenio (diciembre de 2012); sin embargo, tuvo que presentar su renuncia en septiembre de 2016, luego de la polémica visita a México de Donald Trump, el 31 de agosto de 2016, cuando el republicano era candidato a la Presidencia de Estados Unidos.

Sin embargo, el exilio de Videgaray duró poco, pues a inicios de 2017 regresó al gabinete como secretario de Relaciones Exteriores.

Otro escándalo que manchó a Videgaray fue la compra de una casa en Malinalco. De acuerdo con una investigación realizada por The Wall Street Journal, reveló que el entonces Secretario de Hacienda compró una casa en un exclusivo fraccionamiento con valor estimado de 7.5 millones de pesos.

La polémica surgió porque la compra se hizo a la empresa de bienes raíces H&G SA, propiedad de Juan Armando Hinojosa, dueño de Grupo Higa, la cual estuvo involucrada en el caso de la casa blanca de Peña Nieto.

¿Y Emilio Lozoya? Dejó la dirección de Pemex en febrero de 2016 y desde el año siguiente se ha visto envuelto en el caso de Odebrecht, una empresa brasileña que ha enfrentado diversos procesos judiciales en Latinoamérica por sobornar a funcionarios públicos de la región. 

De acuerdo con Luis Alberto de Meneses Weyll, exdirector de Odebrecht en México, esa empresa le otorgó 10 millones de dólares a inicios de 2012 a Lozoya Austin, como soborno para ayudarlos a obtener grandes contratos de obra pública en el gobierno de Peña Nieto.

La Procuraduría General de la República (PGR) mantiene abierta una investigación por los presuntos sobornos de Odebrecht en México, pero nadie ha sido sentenciado al respecto. Por su parte, Emilio Lozoya obtuvo una suspensión provisional para evitar que se difunda información acerca de su persona contenida en ese caso, reportó Reforma.

Luis Videgaray (extremo izquierdo), Enrique Peña (al centro) y Emilio Lozoya (extremo derecho). Foto: Cuartoscuro

"Es posible que los líderes estadounidense puedan aprender una cosa o dos del vecino del sur que está resurgiendo"; planteó TIME a inicios de 2014 sobre el gobierno de Enrique Peña Nieto y sus colaboradores. Dudamos que a finales de este 2018 sigan creyendo lo mismo.

3. REDUCIR LOS HOMICIDIOS

Cuando Peña Nieto asumió la Presidencia el país ya se encontraba inmerso en la llamada guerra contra el narcotráfico, iniciada en el gobierno de Felipe Calderón, la cual llevó los homicidios a un nivel nunca antes visto en el México contemporáneo.

Durante la transición, el PRI y sus aliados en el Congreso aprobaron una reforma para desaparecer la Secretaría de Seguridad Pública y que el mando de las fuerzas de seguridad fuera asumido por la Secretaría de Gobernación (Segob), cuyo titular era Miguel Ángel Osorio Chong.

Ya con ese cambio en el diseño gubernamental, Peña Nieto llegó a Los Pinos con la expectativa de reducir los índices de violencia homicida en el país. Durante su primera gira como mandatario, en Nuevo León, el presidente dijo:

"Habrá una mayor y más eficiente coordinación entre el gobierno de la República, el estatal y los gobiernos municipales, al tiempo que se trabajará para reducir los delitos de mayor incidencia como son homicidio, secuestro y extorsión"

«Enrique Peña Nieto»

Sin embargo ocurrió todo lo contrario a lo que Peña esperaba: su sexenio terminó con una mayor tasa de homicidios que la del anterior.

Antes del sexenio de Peña, el año con más homicidios fue 2011, con 27 mil 213, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Pero lo superó el año de 2017, ya con el priista mexiquense en el poder, con 32 mil 79 homicidios registrados. Los récords de violencia se rompieron durante el presente sexenio.

Además, el Inegi señala que entre 2007 y 2012, los seis años del gobierno de Felipe Calderón, México tuvo una tasa promedio de 17.7 homicidios por cada 100 mil habitantes. Además, entre 2013 y 2017, cinco años de la administración de Peña Nieto, dicha tasa fue de 19.7 homicidios en promedio, la cual es mayor a la de, al menos, los cuatro sexenios anteriores. 

Como puedes ver, los resultados del gobierno de Enrique Peña Nieto se quedaron muy lejos, al menos en estos tres aspectos, de las expectativas que despertó su llegada a la Presidencia.