Comisiones: el 'tesoro' que los senadores se pelean

En cinco meses, a los senadores se les acaba el hueso legislativo
En cinco meses, a los senadores se les acaba el hueso legislativo
Cámara Alta.En cinco meses, a los senadores se les acaba el hueso legislativo
Cuartoscuro
Rivelino Rueda
2018-03-08 |14:37 Hrs.Actualización14:36 Hrs.
CREEMOS QUE IMPORTA POR...

Porque los senadores no pierden la oportunidad de liderar una comisión legislativa y menos si hay dinero de por medio

A sólo cinco meses de que culmine la actual Legislatura, los grupos parlamentarios en el Senado han protagonizado fuertes encontronazos por las 64 comisiones legislativas ordinarias y sobre todo por los recursos extraordinarios que reciben, unos 230 millones de pesos anuales.

La disputa por las presidencias de estas comisiones ha sido intensa y el Senado ha sido rebasado en este “jaloneo” por las desbandadas de senadores de una bancada a otra o por el éxodo de legisladores en la búsqueda de otros cargos

Algunos de los casos más emblemáticos fueron los de los senadores Alejandro Encinas, Gabriela Cuevas y Javier Lozano, quienes literalmente fueron despojados de las presidencias de comisiones que tenían desde 2012, tras renunciar a sus respectivas bancadas.

Encinas presidía la Comisión de Estudios Legislativos Segunda, que pertenecía a la bancada del PRD. Tras la desbandada de senadores perredistas al bloque parlamentario PT-Morena, hace un año, y con la nueva conformación de los grupos parlamentarios, Alejandro Encinas determinó convertirse en senador sin partido.

Sin embargo, el no alineamiento del legislador mexiquense le costó que el líder de los senadores del Partido del Trabajo-Morena, Manuel Bartlett, reclamara ese espacio para su bancada y designara en esa posición al senador Benjamín Robles Montoya.

Gabriela Cuevas, presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores desde hace cinco años, también anunció su separación de Acción Nacional y su pase a la fracción del bloque PT-Morena, lo que le costó que el coordinador parlamentario panista, Fernando Herrera, inmediatamente pidiera ese espacio para uno de los suyos: la senadora Laura Rojas.


En el caso de Javier Lozano fue distinto. Todavía como senador del PAN y luego de sus fuertes cuestionamientos hacia el hoy candidato presidencial panista, Ricardo Anaya, el senador Herrera giró la instrucción para quitarle la presidencia de la Comisión de Comunicaciones y Transportes, que presidía desde 2012, y entregársela al panista Raúl Gracia Guzmán.


Luego Lozano anunció la renuncia a su militancia panista y a la bancada para convertirse en senador sin partido, además de ser nombrado como vocero de José Antonio Meade, candidato de la alianza “Todos por México”, lo que le mereció la designación (con el beneplácito de los senadores del PRI-PVEM-Panal) como presidente de la Comisión de Cultura.

En medio de estos “jaloneos”, todavía falta que se defina el futuro de los presidentes de las comisiones del Trabajo y Previsión Social, el expriista Miguel Ángel Chico Herrera, y de la Familia y Desarrollo Humano, el expanista José María Martínez, quienes hace dos semanas anunciaron la renuncia a sus respectivas militancias partidistas para irse a Morena.