Alejandro Murat enfrentará en su gobierno 30 años de disidencia magisterial

Negociador.
El nuevo gobernador opta por dialogar con los maestros de la CNTE
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El nuevo gobernador opta por dialogar con los maestros de la CNTE

Alejandro Murat enfrentará en su gobierno 30 años de disidencia magisterial

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Cuartoscuro
2016-12-14 |13:23 Hrs.Actualización13:36 Hrs.
CREEMOS QUE IMPORTA POR...

Por que es un gobernador joven que hereda un añejo conflicto con el magisterio disidente

A 14 días de asumir el gobierno de Oaxaca, Alejandro Murat padece el mismo problema que han enfrentado sus antecesores en las últimas tres décadas: la disidencia magisterial.

Desde la década de los 80, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), particularmente la Sección 22, que opera en el estado, es identificada por sus movilizaciones para reclamar lo que considera justo para el gremio magisterial.

Por eso, desde que se impulsó la reforma educativa - promulgada el 12 de septiembre de 2013- y la cual incluye un esquema de evaluación, Oaxaca se convirtió en un territorio de disputas entre los integrantes de la Coordinadora y el gobierno estatal y federal para implementar el nuevo modelo educativo.

Esta es parte de la herencia que recibe Alejandro Murat, que incluso asumió las riendas de su gobierno “madrugando” a los maestros disidentes, quienes tenían preparadas varias manifestaciones en el Congreso local y diferentes puntos del estado, durante de su toma de protesta el 1 de diciembre.

Desde entonces, el gobernador se ha concentrado en atender el tema magisterial y educativo -es el estado con mayor rezago educativo, según el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi)- y en la revisión de las finanzas que dejó la gestión de Gabino Cué.

NEGOCIACIÓN

En la primera semana de su gestión, Alejandro Murat estableció una mesa de diálogo con la dirigencia de la CNTE, que encabeza Rubén Núñez. El líder del magisterio fue detenido en junio de este año por presunto lavado de dinero; sin embargo, debido a la entrada en vigor del nuevo sistema penal fue liberado un mes después. 

De dicha reunión surgió el acuerdo para regularizar 3,699 plazas de maestros que pertenecen a la disidencia magisterial.

“El gobernador instruyó a Germán Cervantes, director del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca, (IEEPO) a que, en coordinación con la Secretaría de Educación Pública (SEP) federal, dé certeza laboral a 3,699 trabajadores de la educación, entre personal docente y administrativo”, dio a conocer el gobierno oaxaqueño a través de un comunicado oficial.

 “En estricto apego a la Ley, el gobierno del estado se comprometió -bajo un esquema financiero responsable- a regularizar la situación laboral de los trabajadores de la educación que comprobaron estar laborando, previa revisión realizada escuela por escuela”, se lee en el comunicado.

La regularización de los docentes -acuerdo respaldado por el secretario de Educación federal, Aurelio Nuño- era una de las exigencias que la CNTE, que aceptó el procedimiento administrativo que llevará a la contratación inmediata de 2,401 docentes y 1,298 administrativos que en primera instancia tendrán una plaza temporal hasta que se valide su antigüedad.

Sin embargo, Germán Cervantes, director del IEEPO, dejó claro que se trata de una regularización de trabajadores que no tenían certeza laboral, sino una recontratación.

CONTRA LA REFORMA EDUCATIVA

La regularización de profesores y administrativos de la CNTE en Oaxaca no garantiza que cesen sus protestas, pues según Rubén Núñez, líder de la Sección 22 de la CNTE, las contrataciones de los maestros regularizados se tienen que dar bajo el simple concepto de que son maestros.

La gran apuesta de los maestros disidentes es que la reforma educativa sea cancelada.

El 12 de septiembre de 2013 fue promulgada la reforma educativa y para ponerla en acción el gobierno federal concentró su labor en entidades consideradas como bastiones de la disidencia magisterial como Oaxaca, Michoacán y Chiapas.

Esta estrategia derivó en una serie de protestas y plantones de la Sección 22 tanto en Oaxaca como en la Ciudad de México y los otros estados de influencia de la CNTE; la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) estimó que las marchas de la disidencia en 2015 provocaron pérdidas de hasta 11.5 millones de pesos diarios.

Sin embargo, el golpe mayor fue en territorio oaxaqueño, cuando a la Sección 22 de la CNTE se le arrebató el control del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO).

El IEEPO surgió en 1992 como parte del Acuerdo de Modernización de la Educación y controlaba los recursos educativos en la entidad -el año pasado recibió un presupuesto de 18,000 millones de pesos-; más del 90% de la estructura del Instituto estaba en manos de líderes de la Coordinadora.

“Vamos a recobrar la rectoría educativa del estado para el bien del pueblo de Oaxaca. Vamos a crear un nuevo instituto estatal de educación pública de Oaxaca, como organismo descentralizado de la administración pública estatal, con personalidad jurídica, patrimonio propio y autonomía de gestión”, declaró el entonces gobernador Gabino Cué el 21 de julio del año pasado.

La CNTE surgió en 1980 y cuenta con un aproximado de 100 mil integrantes. Surgió como disidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y su actuación siempre se ha caracterizado por las movilizaciones y plantones.