A partir de este martes 3 de noviembre, las y los estudiantes de educación básica deberán mantener guardados sus celulares y otros dispositivos electrónicos personales durante la jornada escolar, incluidos los recreos.
La disposición de la Secretaría de Educación Pública (SEP) busca reducir distracciones y favorecer la convivencia entre alumnos.
La restricción aplica en escuelas públicas y privadas de educación inicial, preescolar, primaria y secundaria.
No significa que los estudiantes tengan prohibido llevar el teléfono al plantel, sino que no podrán utilizarlo durante el horario escolar, salvo en las excepciones previstas.
El uso estará permitido cuando forme parte de una actividad educativa previamente autorizada por el docente, así como en situaciones de emergencia, necesidades de salud, discapacidad, accesibilidad e inclusión.
En educación media superior, como preparatorias y bachilleratos, cada institución definirá sus propias reglas mediante acuerdos con docentes, estudiantes y madres y padres de familia.
En universidades no se establece una prohibición general, sino que se promoverá el uso responsable y crítico de la tecnología.
La SEP señaló que la regulación busca proteger la salud mental de niñas, niños y adolescentes ante los riesgos asociados con el uso excesivo de pantallas y redes sociales.
Por ello, las familias deberán considerar las disposiciones de cada escuela y los acuerdos que establezca para resguardar los dispositivos.




