La mayoría de los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) rechazó la propuesta de incremento salarial global de 6.8% negociada entre las autoridades de la institución y la dirigencia sindical, por lo que ahora deberá retomarse el diálogo para buscar un nuevo acuerdo.
La decisión se tomó mediante una consulta en la que participó más del 60% del personal inscrito en el padrón de votación, en medio de las protestas que trabajadores del sector salud han realizado en la Ciudad de México y otros estados para exigir mejores condiciones laborales, medicamentos e insumos.
Durante la madrugada de este jueves, Rafael Olivos, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), reconoció el resultado adverso a la propuesta pactada en septiembre y aseguró que respetará la decisión de la base trabajadora.
Ante el rechazo, el dirigente solicitó al IMSS reabrir las mesas de negociación para revisar las condiciones salariales y construir una nueva propuesta. También adelantó que informará a los agremiados sobre los avances que se alcancen.
El resultado fue celebrado por integrantes del movimiento disidente del sindicato. Una de sus voceras, Mery Barragán, consideró que la votación refleja una mayor participación de los trabajadores en las decisiones relacionadas con sus derechos laborales.
Hasta el momento no se ha anunciado una nueva movilización del personal del IMSS en la Ciudad de México.
Protestas continúan en Chiapas
Mientras se conocía el resultado de la consulta, alrededor de 50 trabajadores del IMSS Bienestar iniciaron una protesta frente al Hospital General de Tapachula, Chiapas, para denunciar la falta de medicamentos, materiales de trabajo y personal especializado, además de exigir mejoras salariales.
Los manifestantes bloquearon la carretera que conecta Tapachula con Puerto Madero, a la altura de la colonia Feliciano Renaud, lo que también afectó el acceso al aeropuerto de esa ciudad fronteriza.
De acuerdo con los inconformes, el cierre vial se mantendrá durante jueves y viernes como parte de sus medidas de presión.
Aunque se trata de demandas laborales que involucran a personal de distintas instituciones de salud, el rechazo a la propuesta salarial del IMSS y la protesta en Tapachula coinciden en un reclamo: mejores condiciones para quienes atienden a los pacientes y recursos suficientes para realizar su trabajo.



