El camino del Mundial 2026 hacia tierras mexicanas atravesó las administraciones de Enrique Peña Nieto, Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum, marcando desde los acuerdos iniciales de exención de impuestos en 2015 hasta la ceremonia inaugural que se llevó a cabo el 11 de junio pasado, en el Estadio Ciudad de México.
En Nación321 te contamos cómo fue el recorrido de la justa deportiva desde su anuncio hasta la inauguración.
PEÑA NIETO ANUNCIA MUNDIAL EN MÉXICO Y EMPIEZAN LOS ACUERDOS
Enrique Peña Nieto anunció oficialmente la designación de México como sede del Mundial el 13 de junio de 2018; en su mensaje, el entonces mandatario celebró que el país se convirtiera en el primero en albergar tres Copas del Mundo.
Pero para que el país fuera una de las sedes junto con Estados Unidos y Canadá, la administración priista firmó la Garantía Gubernamental, la cual permitió la designación de México como país anfitrión.
Este documento incluyó facilidades fiscales y administrativas para la FIFA, sus filiales, proveedores y contratistas, con una vigencia de 10 años a partir de 2018.
El propósito fue ofrecer un marco que facilitara la organización del Mundial sin obstáculos legales o fiscales.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) sostuvo reuniones con representantes de la FIFA para revisar los compromisos fiscales firmados por el entonces presidente y precisar las normas que se aplicarán en materia de impuestos y aduanas a las empresas y personas involucradas en la planeación y desarrollo del evento.
Estas medidas son comunes en torneos internacionales, donde los países sede ofrecen condiciones especiales para garantizar la viabilidad económica del evento.
AMLO SIGUIÓ CON LA ORGANIZACIÓN, PERO RECHAZÓ OTORGAR PRIVILEGIOS
A pesar de que el futbol no era el deporte favorito del expresidente Andrés Manuel López Obrador, la aportación de su administración para la organización del Mundial 2026 se centró en el apoyo institucional, así como la revisión de los preparativos para la sede.
Las acciones principales del gobierno de AMLO incluyeron reuniones con la FIFA, ya que recibió al presidente de la federación, Gianni Infantino, en Palacio Nacional en 2022 y 2024 para dar inicio a los preparativos de la justa deportiva.
Sin embargo, López Obrador declaró públicamente que su administración no condonaría ni exentaría de impuestos a la FIFA, bajo la política de no otorgar reducciones fiscales a ninguna empresa, manteniendo los cobros para el presupuesto público.
Paralelamente, su gobierno brindó facilidades para la rehabilitación del Estadio Azteca y mostró total respaldo para que la Ciudad de México fuera designada como el escenario oficial del partido inaugural.
CLAUDIA SHEINBAUM... CON EL BALÓN EN LAS MANOS
Ya para el gobierno de Claudia Sheinbaum se ultimaron los detalles, pues sus acciones se centraron en el desarrollo del programa deportivo nacional, la integración cultural y el respaldo oficial a la Selección Mexicana.
También, el gobierno de Sheinbaum tuvo que garantizar la seguridad del evento, pues desde antes de la inauguración, integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), madres buscadoras, y otros grupos sociales comenzaron con una serie de movilizaciones para dar a conocer sus peticiones e inconformidades.
Además, esta administración creó el “Mundial Social”, impulsado con el objetivo de fortalecer el tejido social, esta iniciativa incluyó más de 74 competencias y “mundialitos” en todo el país.
El gobierno de la morenista también fue el encargado de organizar la participación de representantes infantiles para portar a México en la inauguración del certamen.
Cabe mencionar que la FIFA es el principal organismo que se encarga de cómo se distribuyen los partidos y el calendario oficial de la competición, por lo que ninguno de los gobiernos mexicanos pudo opinar sobre este tema.




