El titular de la Secretaría de Economía, Marcelo Ebrard, respondió a los señalamientos sobre la estancia de su hijo en la residencia oficial de la embajada de México en Reino Unido, al asegurar que su actuación se limitó a una preocupación como padre y negó cualquier irregularidad.
Durante la conferencia matutina, el funcionario fue cuestionado sobre el caso de su hijo, Marcelo Patrick Ebrard Ramos, quien vivió en la sede diplomática en Londres entre octubre de 2021 y abril de 2022, periodo en el que Ebrard se desempeñaba como secretario de Relaciones Exteriores.
Al respecto, el excanciller explicó que la situación ocurrió en el contexto de la pandemia de COVID-19, cuando su prioridad era la adquisición de vacunas para México. “No veo en ello ningún abuso de mi parte, salvo la procuración de un papá por su hijo”, afirmó.
Detalló que sostuvo una conversación con la entonces embajadora de México en Reino Unido, Josefa González Blanco, quien le ofreció alojar a su hijo mientras realizaba estudios. Según su versión, el joven permaneció aproximadamente seis meses en la residencia, pero decidió regresar antes de lo previsto debido a que las clases se impartían en línea.
Ebrard también defendió la conducta de su hijo durante su estancia en Londres, al señalar que participó en actividades relacionadas con la salud mental en el contexto de la pandemia. “no veo en ello ningún abuso de mi parte, salvo la procuración de un papá por su hijo”, reiteró.
El funcionario criticó los cuestionamientos en su contra y calificó las acusaciones como injustificadas. “sí veo mucha mezquindad en ese tipo porque las personas que lo promueven saben perfectamente bien la entrega de toda la cancillería mexicana”, expresó.
Asimismo, insistió en que, en todo caso, lo único que podría reprochársele es haber aceptado el apoyo ofrecido por la embajadora para el bienestar de su hijo. “si algo se puede recriminar como padre me haya preocupado la salud de un país extranjero y haberle aceptado a Josefa que lo trató como un hijo y lo alojo como si fuera de su familia”, señaló.
La polémica surgió luego de que se diera a conocer que el hijo del funcionario habitó la residencia diplomática en una de las zonas más exclusivas de Londres, donde habría recibido servicios como alimentación, lavandería y mantenimiento, lo que generó cuestionamientos sobre el uso de recursos públicos.



