La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó este lunes las versiones que circularon en redes sociales sobre un supuesto regaño a manifestantes durante una gira de trabajo en Puebla. La mandataria aseguró que su reacción obedeció a la necesidad de hacerse escuchar en medio de consignas y protestas.
“Levante la voz, porque no me dejaban hablar, pero en ningún momento regañe”, respondió Sheinbaum ante cuestionamientos de la prensa durante su conferencia matutina desde Palacio Nacional.
De acuerdo con la presidenta, los hechos ocurrieron previo a un evento de entrega de vivienda en el que participó junto al gobernador Alejandro Armenta. Explicó que un grupo de manifestantes buscaba reunirse con ella para expresar su rechazo a un proyecto, por lo que se les ofreció atenderlos al finalizar el acto.
“En este caso, previo a que llegamos a la entrega de vivienda, se les dijo a los manifestantes — por parte del Gobierno de Puebla y logística — que se iba atender, pero que permitieran el desarrollo del evento”, aclaró.
Sheinbaum sostuvo que durante su intervención en el evento los manifestantes continuaron con consignas e incluso se registraron empujones, lo que dificultó el desarrollo del acto y la obligó a elevar el tono de voz para dirigirse al público.
“—Se les dijo— que podían tener sus carteles levantados, pero que permitieran que se desarrollara el evento sin que hubiera consignas y que después al final del evento con gusto los recibía”, comentó.
Asimismo, indicó que, pese a la inconformidad, al término del evento se reunió con los inconformes para escuchar sus demandas, como ha sido —dijo— una constante en su trayectoria política.
”Acostumbro a atender a todos los manifestantes”, afirmó la mandataria, al recordar que desde su etapa como jefa delegacional en Tlalpan ha privilegiado el diálogo con grupos inconformes.
En ese sentido, relató experiencias previas en las que ha enfrentado protestas similares, tanto en Tlalpan como durante su gestión como jefa de Gobierno de la Ciudad de México, donde, aseguró, siempre optó por salir a dialogar y buscar acuerdos con quienes se manifestaban.
Finalmente, Sheinbaum insistió en que no hubo intención de confrontación y atribuyó la polémica a interpretaciones de lo ocurrido, al tiempo que reiteró su disposición a mantener canales de diálogo abiertos con la ciudadanía.



