La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que el reciente aumento en los precios de productos básicos como el jitomate, el limón y el pollo responde a factores coyunturales y no a una tendencia sostenida, por lo que anticipó que se trata de un fenómeno temporal.
Durante su conferencia matutina de este 26 de marzo en Palacio Nacional, la mandataria explicó que el encarecimiento del jitomate y el limón está relacionado con afectaciones en la producción agrícola de Estados Unidos, particularmente por condiciones climáticas adversas. “Mucha de su producción se echo a perder por la helada, entonces al haber escasez en Florida aumenta la demanda y el precio de estos productos”, señaló.
En ese sentido, insistió en que el comportamiento de los precios no se mantendrá a lo largo del año. “Temporal, no es algo que pensemos que va continuar para todo el año”, sostuvo. Aunque también se reportó un incremento en el precio del pollo, no se detallaron las causas específicas de este ajuste.
De acuerdo con datos oficiales, la inflación anual en México alcanzó 4.63% durante la primera quincena de marzo de 2026, su nivel más alto desde octubre de 2024. En ese periodo, el jitomate registró un aumento de 32.17% en solo dos semanas, mientras que las frutas y verduras en conjunto subieron 8.34% quincenal y 23.91% a tasa anual. Otros productos con incrementos fueron el transporte aéreo y la calabacita.
Ante este escenario, la Presidenta adelantó que su gobierno analiza medidas para mitigar el impacto en los consumidores, entre ellas la posible incorporación temporal de estos productos al Paquete contra la Inflación y la Carestía (PACIC), con el objetivo de estabilizar los precios mientras se normaliza la oferta.
Además, subrayó que uno de los factores clave para evitar presiones adicionales inflacionarias es el costo del diésel, al ser el principal insumo para el transporte de mercancías. “Los gasolineros a pesar de que tienen un apoyo del IEPS, habían aumentado mucho el precio del diésel, se estaba vendiendo en muchos lugares a 30 pesos. Entonces se habló con los gasolineros, se aceptó un tope voluntario entre los 28.50, y les dije que todavía está muy alto, hay que seguirlo bajando”, indicó.
Finalmente, señaló que se mantiene la revisión de este acuerdo en un contexto de alza en los precios internacionales del petróleo, con el fin de evitar que el encarecimiento del combustible se traslade a los productos de consumo básico.



