La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que instruyó la apertura de una investigación tras el reporte de siete menores intoxicados presuntamente por consumir tamales contaminados con fentanilo en el municipio de Huauchinango, Puebla.
Durante su conferencia matutina, explicó que el caso fue revisado en el Gabinete de Seguridad y que solicitó la intervención de la Fiscalía, autoridades sanitarias y peritos para esclarecer los hechos.
La mandataria subrayó que aún no existe confirmación oficial sobre la sustancia involucrada y que será necesario un análisis exhaustivo. “Primero hay que averiguar si realmente fue fentanilo; segundo, cómo llegó a ese alimento; y tercero, las investigaciones que tengan que proceder”, señaló.
Añadió que, debido a la alta toxicidad de la droga, incluso cantidades mínimas pueden provocar consecuencias graves, por lo que pidió cautela antes de emitir conclusiones. “Hasta que no tengamos más información, no podemos afirmar nada”, sostuvo.
El caso se originó luego de que siete niños de entre 2 y 11 años ingresaron al hospital con síntomas de intoxicación alimentaria tras consumir tamales adquiridos en la vía pública. Seis de los menores fueron dados de alta tras presentar mejoría, mientras que una niña de 10 años permanece hospitalizada bajo observación médica, luego de que estudios toxicológicos detectaran presencia de fentanilo. Autoridades estatales notificaron a instancias de procuración de justicia para deslindar responsabilidades.
En el mismo contexto, Sheinbaum afirmó que el consumo de fentanilo en México se mantiene en niveles bajos en comparación con otros países. Citó datos del Instituto Nacional de Salud Pública, que reportan una prevalencia de consumo no médico de 0.2% alguna vez en la vida y 0.1% en el último año. “Es muy bajo comparado con Estados Unidos, por ejemplo, o Canadá incluso”, indicó, al atribuir estos resultados a las campañas de prevención y a la vigilancia sanitaria.
Por su parte, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, afirmó que el caso evidencia la necesidad de desmantelar a los grupos criminales vinculados al tráfico de drogas. “El fentanilo no distingue si eres de los Estados Unidos o de México. Como dolorosamente lo demuestra este caso, tampoco distingue entre un adulto y un niño indefenso”, expresó, al advertir que el hecho “refuerza la urgencia de desmantelar las redes que envenenan a nuestras comunidades con fentanilo”.



