Largas filas de tráileres, operaciones detenidas y retrasos de varias horas marcaron el miércoles la actividad en aduanas estratégicas del norte del país, luego de una falla que paralizó el sistema de despacho de mercancías y afectó de forma directa el flujo del comercio internacional.
Desde las primeras horas del día, asociaciones de agentes aduanales y transportistas reportaron interrupciones en los cruces de Reynosa y Nuevo Laredo, donde se formaron filas kilométricas de unidades de carga en el Puente Reynosa-Pharr y el Puente de Comercio Mundial. En Reynosa, el congestionamiento alcanzó incluso los límites con el municipio de Río Bravo.
La afectación no se limitó a Tamaulipas. También se reportaron fallas en Veracruz y Tijuana, donde las operaciones aduaneras permanecieron detenidas durante lapsos de entre tres y ocho horas, generando costos logísticos y retrasos en la liberación de mercancías.
Ante estos hechos, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo explicó que el colapso fue consecuencia de una falla técnica en la infraestructura de comunicaciones. Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, detalló que el problema se originó por la ruptura de un cable de fibra óptica que sostenía el flujo de datos del sistema aduanero.
“Se rompió un cable de fibra óptica. Entonces, al romperse el cable de fibra óptica, pues perdió la información durante un periodo de tiempo; se arregló el cable, se están viendo las causas de qué fue lo que provocó este rompimiento y también la posibilidad de que haya cables paralelos que eviten que sucedan estas circunstancias”, señaló la mandataria.
Sheinbaum subrayó que el incidente no tenía antecedentes recientes y que ya se realiza una revisión técnica para determinar si el daño fue producto de desgaste, un accidente o algún factor externo. Reconoció, además, que la caída evidenció la dependencia del sistema a una sola vía de transmisión de datos.
Como respuesta, el gobierno federal analiza implementar un esquema de respaldo tecnológico para evitar que una sola avería vuelva a paralizar operaciones estratégicas. “Se está viendo algún esquema para tener un cable paralelo que permita, que en caso de que se rompa uno, pues siga la transmisión”, explicó.
Desde el sector transportista, la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga confirmó que la falla tuvo alcance nacional. Miguelina López Hernández, delegada de la Canacar en Veracruz, indicó que la interrupción impidió liberar unidades durante varias horas.
“Por la mañana se nos notificó que el sistema de la aduana no estaba funcionando, había tenido una caída porque no había enlace con los servidores centrales y estaban todas las unidades detenidas, no podían ser liberadas”, afirmó.
Autoridades federales advirtieron que este tipo de fallas puede traducirse en pérdidas económicas significativas, por lo que el episodio aceleró la revisión de la infraestructura digital que sostiene el comercio exterior del país.



