La actriz veracruzana Salma Hayek volvió a México para respaldar el nuevo paquete de incentivos y reformas con el que el Gobierno federal busca fortalecer la industria cinematográfica nacional, y aseguró que este apoyo puede cambiar el rumbo de las producciones hechas en el país, tras años en los que competir con otras naciones resultaba complicado.
Durante un evento en Palacio Nacional encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, la estrella internacional recordó las dificultades que enfrentó para filmar en territorio mexicano. “Cuando quise venir a hacer mi película a México no podía conseguir el dinero; me lo daban si me iba a cualquier otra parte menos México”, relató.
En ese sentido, consideró que el nuevo esquema coloca al país en una posición privilegiada frente a otros destinos de producción. “A partir de este apoyo, no tenemos comparación. No hay país en el mundo que tenga la diversidad ecológica, de belleza; aquí lo hay todo”, afirmó.
Hayek también subrayó que el cine no solo representa una industria, sino una herramienta cultural clave. “Es muy necesaria tomar nosotros las riendas de la narrativa de quiénes somos”, expresó. Además, destacó el papel de las mujeres en el liderazgo del país y el impulso que, dijo, han dado al talento nacional.
“Estas mujeres han pensado primero en México, siempre conscientes de la importancia de que el talento y el equipo sean mexicanos”, afirmó la originaria de Coatzacoalcos, quien consideró que los nuevos incentivos pueden abrir una etapa distinta para el sector.
El anuncio forma parte de una estrategia federal que incluye una nueva Ley Federal de Cine y Audiovisuales y un estímulo fiscal de hasta 30% del gasto realizado en México, con el objetivo de atraer producciones nacionales e internacionales. La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, explicó que el nuevo marco legal responde a la necesidad de actualizar la legislación vigente.
El incentivo económico, detalló la funcionaria, permitirá fortalecer la industria local. “Consiste en un crédito fiscal contra el ISR equivalente de hasta un 30% del gasto realizado en territorio nacional con un tope de 40 millones de pesos por proyecto”, explicó. “Esto en términos reales significa que vamos a tener más proyectos filmados en México, más trabajo para estudios y casas de postproducción nacional”, sostuvo.
Por su parte, la presidenta Sheinbaum indicó que la intención es que estas producciones impulsen el desarrollo del talento nacional.



