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Utensilios rayados o dañados en tu cocina podrían afectar tu salud

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Utensilios de cocina dañados podrían perjudicar tu salud.La Secretaría de Salud Pública alertó que estos pueden suponer peligros para la salud pública.

La Secretaría de Salud Pública de México advirtió que mantener utensilios de cocina en mal estado, como tablas, ollas o recipientes con grietas y rayones, puede representar un riesgo directo para la salud, ya que favorecen la proliferación de bacterias y la liberación de sustancias nocivas.

“Sabemos que hay utensilios especiales en cada cocina, pero si están rayados o dañados, pueden afectar la salud. Las superficies deterioradas se convierten en espacios ideales para bacterias y contaminantes”, indicó la dependencia.

TABLAS PARA PICAR:

Si la tabla tiene grietas, surcos profundos en su superficie o marcas en sus bordes, es hora de renovarla. Las hendiduras pueden convertirse en refugio de bacterias y microplásticos. Por ejemplo, un estudio señala que las tablas de plástico pueden liberar miles de partículas de microplásticos por cada corte hecho.


OLLAS Y CACEROLAS:

Cuando el uso ha sido excesivo y se nota desgaste visible, como recubrimientos que se pelan o superficies rayadas, conviene considerar una renovación. En especial, los sartenes antiadherentes, deben reemplazarse si están rayados: los recubrimientos dañados podrían liberar sustancias químicas al cocinar. Algunas guías recomiendan renovarlas cada dos a cinco años, según su uso y calidad.

TÓPERES DE COMIDA:

Cuando presentan rayones, grietas o se han deformado, también representan un problema. Los recipientes de plástico dañados pueden liberar sustancias químicas y convertirse en fuente de bacterias, de acuerdo con expertos en salud alimentaria.


UTENSILIOS DE COCINA:

Si presentan surcos, agujeros o grietas, deben reemplazarse. Debido al contacto directo con los alimentos, esos defectos facilitan la proliferación de bacterias o la liberación de partículas de materiales dañados.

POR QUÉ DEBES CAMBIARLOS:

La Secretaría de Salud destacó que las superficies deterioradas atrapan restos de alimentos y humedad, creando un entorno propicio para microorganismos patógenos. Además, utensilios de plástico o con recubrimientos dañados pueden liberar microplásticos o sustancias químicas al contacto con el calor o los alimentos.

Asimismo, materiales metálicos desgastados, como el aluminio o cobre sin revestimiento, pueden transferir partículas al alimento si la superficie está deteriorada, añadió la dependencia.

RECOMENDACIONES PRÁCTICAS:

Inspecciona regularmente tus tablas de cortar: si ves grietas profundas o manchas que no salen con limpieza, cámbiala.

Observa tus ollas, sartenes y cacerolas: cuando los alimentos comienzan a adherirse o el recubrimiento está deteriorado, reemplázalas.

Evita usar recipientes de plástico con rayones o deformaciones; opta por vidrio o plásticos de grado alimenticio intactos.

Sustituye utensilios con daños visibles, sobre todo si son de silicón o madera.

Lava y guarda adecuadamente tus utensilios, evitando exponerlos a calor excesivo o a objetos que los rayen.

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