Luego de que policías antimotines dispersaran con gases lacrimógenos y chorros de agua a presión una protesta ciudadana que exigía agua limpia en Guadalajara, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, responsabilizó a un presunto grupo de choque por los enfrentamientos y expresó su solidaridad con los uniformados lesionados.
En un video difundido este lunes, el mandatario aseguró que la movilización fue infiltrada por un grupo de personas encapuchadas que, según su versión, atacaron a los policías. El saldo reportado por las autoridades estatales fue de 39 personas detenidas y 28 agentes lesionados, dos de ellos de gravedad.
Lemus manifestó su respaldo a los elementos de seguridad y anunció que instruyó revisar los videos de los hechos para determinar si hubo un uso excesivo de la fuerza durante el operativo. También pidió que las detenciones sean analizadas caso por caso para establecer si hubo irregularidades.
El pronunciamiento ocurrió después de que la protesta del domingo llegara a las inmediaciones de Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador. Los ciudadanos marcharon para exigir una solución a la crisis de calidad del agua que afecta a habitantes de Guadalajara y su zona metropolitana.
Durante la movilización, los policías utilizaron gas lacrimógeno y chorros de agua a presión para dispersar a los asistentes. La confrontación derivó en detenciones y dejó personas lesionadas, entre ellas manifestantes que denunciaron la actuación de los uniformados.
El gobernador también informó que había comunicado a la presidenta Claudia Sheinbaum lo ocurrido. Sin embargo, el mensaje público de Lemus se centró en las agresiones que, según él, sufrieron los policías y en la identificación de los presuntos responsables de los disturbios.



