La explosión de una pipa de gas LP en la colonia Las Granjas ha cobrado la vida de Viviana Aguilar Zendejas, de 31 años de edad; este jueves 13 de agosto falleció a causa de la gravedad de las quemaduras sufridas durante el siniestro ocurrido hace una semana.
En medio del accidente, que dejó un total de 22 personas lesionadas, Viviana no dudó en proteger a su pequeña hija Isabella, de seis años, cubriéndola con su propio cuerpo para salvarle la vida.
Viviana Aguilar Zendejas era una joven de 31 años, conocida por sus allegados como una persona entregada a su familia y guiada por un amor incondicional hacia su hija Isabella. En el instante crítico de la explosión, su reacción instintiva de escudo humano impidió que la menor sufriera un impacto térmico mortal, pagando con su propia integridad el bienestar de su niña.
Tras el siniestro en Cuernavaca, el estado de salud de Viviana era sumamente delicado. Fue trasladada de urgencia al Hospital de Traumatología de Magdalena de las Salinas en la Ciudad de México para recibir atención de alta especialidad.
A pesar de los esfuerzos del equipo médico, días después se presentó una grave complicación vascular en una de sus piernas, lo que motivó su traslado al Centro Médico Nacional La Raza, donde finalmente perdió la vida este jueves.
“Con mucho dolor les compartimos que Vivi ya no está con nosotros, pero la lucha continúa por su pequeña Isabella, quien también resultó herida en el accidente y continúa en recuperación”, expresó su cuñada, Michelle Quiroz
.“Nos quedamos con el recuerdo de una mujer que, en medio de una tragedia, no dudó en poner su propia vida para proteger a su pequeña Isabella. La cubrió con su cuerpo y la protegió hasta el último momento. Ese acto de amor será siempre parte de su historia y de la vida de Isabella”.
Un día antes del fallecimiento de su madre, la familia recibió la noticia de que Isabella, de seis años, fue dada de alta tras haber permanecido internada en el Hospital General de Zona del IMSS de Plan de Ayala, en Cuernavaca.
La pequeña presenta quemaduras en aproximadamente el 4% de su cuerpo y una afectación en uno de sus brazos que requerirá atención continua y terapia física para reducir secuelas funcionales a largo plazo.



