Un niño de 7 años, identificado como Iker Mateo, murió la noche del 3 de agosto luego de ser aplastado por un elevador de carga en una bodega del Mercado de Abastos de Culiacán, en Sinaloa.
De acuerdo con los primeros reportes, el accidente ocurrió mientras trabajadores realizaban maniobras para descargar un tráiler y trasladar fruta a los cuartos fríos ubicados en una segunda planta del inmueble. Por causas que aún son investigadas, el elevador descendió y atrapó al menor.
Tras el incidente, familiares y trabajadores auxiliaron a Iker Mateo y lo trasladaron de emergencia a las instalaciones de la Cruz Roja en Culiacán; sin embargo, debido a la gravedad de las lesiones, el personal médico confirmó su fallecimiento.
Uno de los principales puntos de la investigación es determinar por qué el niño se encontraba en una zona destinada exclusivamente a labores de carga y descarga.
Elementos de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa acudieron tanto al Mercado de Abastos como a la Cruz Roja para realizar las diligencias correspondientes, recabar evidencias y establecer la mecánica del accidente, así como deslindar las posibles responsabilidades.



