En plazas y centros comerciales de 56 municipios del Estado de México, la Fiscalía General de Justicia estatal aseguró dos mil 900 máquinas tragamonedas y 5 millones, 135 mil 942 pesos, lo que equivale a más de cinco toneladas de monedas que estaban en las alcancías al momento del aseguramiento.
Con el operativo ‘Dos de Bastos’, también se detuvieron a cinco personas en flagrancia, en muchos casos, se informó, las máquinas que desarrollan adicción al juego o ludopatía, algunas estaban marcadas con las siglas de los carteles de La Familia Michoacana y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
En el Centro de Resguardo de Evidencia Criminal se indicó que, de acuerdo a declaraciones de comerciantes, integrantes del crimen organizado les instalaban en sus comercios una o dos máquinas tragamonedas y les decían que les iban a dar parte del dinero generado.
Según un informe local, en centros comerciales de Ecatepec, Atizapán y Coacalco, por citar algunos, fue el mayor aseguramiento en el que tomó parte el Ejército y Guardia Nacional, en conjunto con agentes de investigación mexiquense.
A través de dispositivos insertados en las máquinas, estas ‘deciden’ hasta cuándo la persona gana dinero, que es la antesala para cometer algún delito, primero menor y posteriormente los adictos a los juegos electrónicos están propensos a realizar conductas ilegales mayores, se dijo.
“Son centros de enganche, las maquinitas las disfrazan como juegos de video, entonces son muy atractivas para los niños, para los adolescentes, ahí los empiezan a enganchar, los empiezan a hacer que formen parte de ciertos grupos", indicaron autoridades.
“Y como empiezan a perder y les generaron ludopatía, les empiezan a financiar el juego y luego para poder pagar esas deudas se los ‘jalan’ y empiezan con conductas menores de asalto a transeúnte y poco a poco los van elevando”, acentuó la Fiscalía mexiquense.
AMAS DE CASA, TAMBIÉN SON VÍCTIMAS
Se abundó que las amas de casa llegan a perder en estas máquinas tragamonedas el dinero del gasto familiar, por ejemplo, y es cuando los delincuentes les prestan dinero y ya que están ‘enganchadas’ son propensas a convertirse en vendedoras de droga, destacó la autoridad.
En el caso de las tiendas de abarrotes, por citar un ejemplo, donde los delincuentes imponen una máquina, regresan por el dinero que el aparato genere.
En años anteriores este tipo de máquinas tragamonedad eran importadas, sin embargo, en el municipio de Tultitlán ya fue asegurada una fábrica en la que se diseñaban y ensamblaban este tipo de artefactos.
Finalmente, se calcula que cada aparato generaba ganancias ilegales a la delincuencia organizada hasta por cinco mil pesos diarios. Ahora, el dinero decomisado por la autoridad judicial será objeto de extinción de dominio y servirá para los niños que tienen algún padecimiento crónico-degenerativo.



