Investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN) advirtieron que más de una cuarta parte de los lobos finos de Guadalupe que habitan en el archipiélago de San Benito, Baja California, presenta alopecia, una condición que podría estar relacionada con alteraciones en el ecosistema marino y que ha encendido las alertas entre especialistas.
De acuerdo con La Jornada, hallazgo fue documentado durante monitoreos realizados en 2024 y publicado recientemente en la revista Frontiers in Marine Science. De los 208 ejemplares evaluados, 53 presentaban pérdida del pelaje, equivalente al 25.5 por ciento de la población observada. Los análisis también revelaron que los animales jóvenes o con peor condición física y nutricional son los más propensos a desarrollar esta afección.
Especialistas detallaron a dicho medio que los animales no pierden la capa interna de pelo, sino el pelaje primario, responsable de protegerlos de la radiación solar y de darles su característico color café.
Añadió que esa capa externa funciona como un escudo natural frente a los rayos ultravioleta.
Aunque el estudio más reciente descartó que la alopecia esté relacionada con infecciones por hongos, bacterias o parásitos, los científicos reconocen que aún no existe una respuesta definitiva sobre su origen.
La investigación retoma una línea de estudio iniciada hace más de una década. En 2023, especialistas ya habían planteado que el calentamiento del océano podría estar detrás del problema, al alterar la cadena alimenticia del lobo fino de Guadalupe.
De acuerdo con esa hipótesis, fenómenos como la ola de calor marina conocida como blob y eventos intensos de El Niño habrían reducido la disponibilidad y calidad nutricional de los calamares que constituyen su principal alimento, afectando indirectamente la formación de queratina y, por consecuencia, el crecimiento del pelaje.
Además del cambio climático, los investigadores consideran que también podrían influir contaminantes presentes en el mar, como metales pesados y compuestos orgánicos persistentes capaces de alterar el sistema endocrino de los animales. En los próximos meses se realizarán nuevos análisis para determinar si estos factores están relacionados con la alopecia.
Los especialistas subrayaron que identificar el origen de esta enfermedad no solo es fundamental para conservar al lobo fino de Guadalupe —una especie endémica de México y considerada prioritaria para la conservación tras haber estado al borde de la extinción hace un siglo—, sino también para comprender el estado de salud de los ecosistemas marinos del Pacífico mexicano.



